“No ignoremos a Dios”: Valenzuela llama a recuperar la esperanza en fiesta de la Natividad de la Virgen

Con profunda fe, Caacupé conmemoró la Natividad de la Virgen María.
Con profunda fe, Caacupé conmemoró la Natividad de la Virgen María.Faustina Agüero

Monseñor Ricardo Valenzuela instó a los fieles a no ignorar la presencia de Dios y llamó a recuperar la esperanza en el Señor en la sociedad actual. Fue durante la misa central por la Natividad de la Virgen María, en Caacupé.

Una multitud de fieles participó este martes de la misa en honor de la Natividad de la Virgen María, que fue presidida por el obispo de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, quien en su homilía puso especial énfasis en la necesidad de reconocer la presencia de Dios en la vida cotidiana y no dejar de lado la dimensión espiritual.

“Esto es lo que nosotros no tenemos que ignorar”, expresó el obispo, al referirse a la presencia del Señor.

Señaló que los hombres y mujeres de nuestro tiempo deben recuperar la esperanza porque sienten nostalgia de Dios. “De Él tiene gran necesidad toda la sociedad”, sostuvo Valenzuela, destacando que la búsqueda de Dios no tiene que limitarse a los templos, sino traducirse en una forma de vida basada en la fe, la esperanza y el compromiso con los demás.

En su mensaje, también invitó a los creyentes a vivir con alegría su pertenencia al Cuerpo de Cristo. Remarcó que la fe no debe ser vivida desde la tristeza o el desaliento, sino como una experiencia capaz de generar esperanza y alegría.

El religioso hizo énfasis en la responsabilidad que tienen los cristianos de llevar ese mensaje a la sociedad, especialmente en un tiempo en que muchas personas atraviesan situaciones que pueden generar incertidumbre, preocupación y pérdida de esperanza.

Los pobladores participaron de la tradicional procesión por las inmediaciones del templo, en una jornada marcada por la fe y la devoción.
Los pobladores participaron de la tradicional procesión por las inmediaciones del templo, en una jornada marcada por la fe y la devoción.

Una fiesta mariana propia de Caacupé

La celebración de la Natividad de la Virgen María tiene un significado especial para la comunidad caacupeña. Desde el año 2012, los pobladores organizan su propia fiesta mariana cada 8 de septiembre para honrar a la Virgen en el día de su nacimiento.

Con el paso de los años, esta tradición local se consolidó como una celebración de alcance nacional, que complementa la gran festividad del 8 de diciembre, cuando miles de peregrinos llegan hasta Caacupé para participar de la solemnidad de la Inmaculada Concepción.

Con fe y devoción, Caacupé celebró la Natividad de la Virgen María, honrando a la Madre de todos en una jornada cargada de espiritualidad y esperanza.
Con fe y devoción, Caacupé celebró la Natividad de la Virgen María, honrando a la Madre de todos en una jornada cargada de espiritualidad y esperanza.

La comunidad caacupeña considera a la Virgen María como madre y protectora, por lo que cada año renueva su devoción en esta fecha. La jornada se vive con oración, cantos, participación comunitaria y un profundo sentido de pertenencia.

Así, la misa central no solo permitió recordar la Natividad de María, sino también renovar el llamado de la Iglesia a mantener viva la fe. Desde Caacupé, monseñor Valenzuela pidió a los fieles no ignorar la presencia del Señor y asumir con alegría la responsabilidad de llevar esperanza a una sociedad que, según señaló, necesita profundamente de Dios.