Un imponente timbó de más de 100 años, ubicado en el centro del cementerio de San Juan Bautista, Misiones, fue seleccionado como ganador de la categoría “El árbol de mi comunidad” de la tercera expedición de Colosos de la Tierra, impulsada por A Todo Pulmón Paraguay Respira.
El ejemplar fue destacado por su historia, el vínculo con la comunidad y su valor ambiental.
El árbol, conocido también como “oreja de indio” o “oreja de negro”, fue postulado por Lady Massiel, quien destacó que, según los vecinos, se trata del primer árbol que fue plantado en el cementerio de la ciudad.
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“Nosotros postulamos a este árbol de más de 100 años que está en el centro mismo del cementerio. Fue el primer árbol que se plantó, que se cultivó acá, según los vecinos”, explicó Massiel.
La postulación formó parte de una convocatoria que reunió a más de 3.000 personas de distintos puntos del país. El timbó de San Juan Bautista llegó a la instancia final y posteriormente fue elegido como ganador de la categoría.
“Estamos muy contentos de compartir un poco con la comunidad de San Juan Bautista, Misiones, este gran logro”, señaló la postulante.
Valor ambiental y cultural
Durante la visita de la expedición de A Todo Pulmón, especialistas realizaron la medición y observación del ejemplar, además de registrar imágenes del árbol.
Lidia Pérez de Molas, docente investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias y miembro del directorio de A Todo Pulmón Paraguay Respira, explicó que el timbó, cuyo nombre científico es Enterolobium contortisiliquum, pertenece a la familia de las leguminosas y es considerado uno de los árboles de mayor porte del Paraguay.

Explicó que la especie puede alcanzar alrededor de 40 metros de altura cuando crece dentro de un bosque. En ejemplares aislados, como el del cementerio de San Juan Bautista, desarrolla una copa de grandes dimensiones.
Pérez de Molas también destacó los diferentes usos tradicionales de la especie. La madera puede ser utilizada para la construcción de canoas debido a su bajo peso específico, mientras que sus raíces son aprovechadas en algunas zonas del país para la elaboración de artesanías.
Además, señaló que las flores del timbó son melíferas, por lo que constituyen una fuente de alimento para las abejas durante la época de floración.
Un árbol ligado a la comunidad
Osvaldo Turlan, director ejecutivo de A Todo Pulmón Paraguay Respira, explicó que el ejemplar de San Juan Bautista es el ganador oficial de la categoría “El árbol de mi comunidad”.
“En la categoría ‘El árbol de mi comunidad’, independientemente del tamaño del árbol, de la especie del árbol, lo que importa es el cariño que le tiene la gente”, explicó.
Indicó que el resultado surgió de la combinación de la votación realizada en redes sociales y la evaluación del jurado, que finalmente determinaron la elección del timbó sanjuanino.
“La combinación de las dos calificaciones le dieron ganador a este timbó impresionante”, afirmó Turlan.
Llamado a preservar el ejemplar
Turlan también advirtió sobre la necesidad de cuidar el árbol para garantizar su conservación. Señaló que actualmente un guapo’y está creciendo sobre el timbó y podría afectarlo progresivamente.
“Tiene un guapo’y que le está creciendo, que le está comiendo poco a poco. Eso se puede sacar para que el árbol pueda durar años y años más”, indicó.

Según explicó, aunque el timbó tiene actualmente más de un siglo de antigüedad, la especie puede alcanzar una longevidad mucho mayor.
Para Lady Massiel, el reconocimiento también representa una oportunidad para promover entre los pobladores el cuidado de los árboles nativos.
“Nosotros queremos con esto dar un mensaje a toda la comunidad de la importancia que es cuidar y preservar los árboles nativos, de proteger y de esa manera también nosotros pasar de generación en generación esta costumbre y esta tradición de los sanjuaninos”, manifestó.
La presencia del ejemplar en el cementerio también permite poner en valor el patrimonio natural de San Juan Bautista.
