Núñez, quien es uno de los cabecillas de los campesinos que se niegan a vender sus derecheras a la Bioenergy, afirmó que se trata de un operativo policial más para reprimir a los campesinos y debilitar la decisión de sus compañeros de no abandonar la tierra por la que están luchando.
Señaló que la excusa esgrimida por la firma es que la orden que prohíbe el reingreso en el asentamiento de quienes vendieron sus derecheras fue violada.
Aseguró que en el asentamiento sólo se encuentran quienes ingresaron hace unos 9 años y que no se prestan al negocio de la firma. Aseguró que la incursión de mañana obedece, una vez más, a la respuesta que dan las autoridades al poder económico, antes que lo que dicta el sentido de justicia más elemental.
Lamentó que cuando se trata de favorecer a las empresas, tanto policías como fiscales, actúan con rapidez, pero en otros casos, como el de San Carlos, que favorece a ocupantes antiguos también, encuentran todo tipo de excusas para no ejecutar lo que determina una orden judicial.
Fuentes policiales confirmaron que la firma denunció la violación de una orden de no innovar que pesa sobre la finca y que el fiscal Troadio Galeano estará encabezando la comitiva para verificar in situ el hecho denunciado.