Los uniformados, al mando del jefe de Orden de Canindeyú, comisario Odilio González, ingresaron este miércoles al inmueble, ante denuncias de invasión y supuesta tala de árboles, confirmándose está última hipótesis.
Los policías no detuvieron a ninguna persona en el lugar, ya que el territorio de tala se encontraba deshabitado en el momento del allanamiento, informó el corresponsal de ABC Color, Pablo Medina.
Durante el procedimiento también se pudo ubicar a un grupo de campesinos presuntamente provenientes del asentamiento Huber Duré, que están acampados en el lindero de la propiedad.
Los labriegos ubicados en el lugar manifestaron que están en el sitio hasta que el propietario del terreno presente los títulos de propiedad. Abente afirma ser dueño de las 1.420 hectáreas, de las cuales 800 forman parte de una reserva natural.
El dueño del inmueble denunció invasión. Con el hallazgo de la zona talada dentro de la zona boscosa del inmueble, se presume ahora que los campesinos estarían más interesados en el tráfico de madera que en radicarse en el terreno.
Tomar Castillo, de la Federación Nacional Campesina (FNC), dijo que los labriegos no tienen previsto una nueva invasión de la propiedad en cuestión, y acotó que estas decisiones se definen previamente en asamblea.
El inmueble en conflicto está ubicado a unos 100 kilómetros al norte de Curuguatý.
