Repunte del Pilcomayo ya riega la zona de General Díaz, pero productores temen carga de sedimentos

PRESIDENTE HAYES. Este fin de semana, las aguas del río Pilcomayo que habían comenzado a ingresar por la embocadura paraguaya el 1 de enero de 2024 llegaron a la zona del fortín General Díaz, departamento de Presidente Hayes, recorriendo más de 400 kilómetros al sur de la embocadura. El ingreso de las aguas es esperado por pobladores y productores, aunque causan preocupación los sedimentos que la riada arrastra.

¿Cómo manejar las aguas del río Pilcomayo? Una pregunta que no respondió el Ministerio del Ambiente a lo largo de cinco años.
Aguas del Río Pilcomayo en la zona de General Díaz.

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Pasado el mediodía del sábado 6 de enero, las aguas del río Pilcomayo, que ya habían comenzado a ingresar por la embocadura paraguaya desde el 1 de enero de 2024, llegaron a la zona del fortín General Díaz, a más de 400 kilómetros al sur de la embocadura del canal paraguayo.

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Pese al repunte en General Díaz, en Pozo Hondo las aguas están en descenso pero con un caudal relativamente estable. Imagen archivo
Pese al repunte en General Díaz, en Pozo Hondo las aguas están en descenso pero con un caudal relativamente estable. Imagen archivo

Se trata de la primera riada del año en la cuenca alta y, a la vez, el canal interno muestra un avance auspicioso, pese a que el sector superior de la cuenca se encuentra paulatinamente en bajante, lo que se vio reflejado en Pozo Hondo, donde el río descendió en los últimos días y se encuentra por debajo de los 4,50 metros de profundidad, según los últimos reportes oficiales.

Antes de llegar a General Díaz, el Pilcomayo atravesó importantes zonas productivas como Mistolar, El Solitario, el Tuscal, Margariño, Agropil, entre otras, beneficiando principalmente a comunidades indígenas y a toda la biodiversidad del lugar.

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Ahora, con su llegada a General Díaz, se espera beneficiar a más comunidades ribereñas y, por sobre todo, que siga su curso aguas abajo hasta alcanzar los humedales del Fortín Caballero, ya que por el momento no se verifican inconvenientes a su paso.

Repunte del Pilcomayo y preocupación por los sedimentos

Pese a que el ingreso de las aguas es muy esperado, una preocupación de los productores y ganaderos de la zona, ya sea a pequeña o gran escala, es la cantidad de sedimentos que las aguas arrastran consigo.

Según un registro hecho por algunos de los productores, por muchos años, la Comisión Nacional del Río Pilcomayo, dependiente del MOPC, ha manejado la deposición controlada de los sedimentos que ingresaban por su canal en las áreas de bañado o planicies cercanas a la embocadura (distantes a unos 300 km aguas arriba de Gral. Díaz).

Y las aguas que llegaban a la zona de los bañados y de mayor población y producción en los alrededores de General Díaz eran limpias y aptas para su uso, inclusive para el consumo humano.

Sin embargo, como las aguas en los años de menos lluvia tardaban en llenar los bañados o campos inundables, apenas daba su caudal para llegar hasta la proximidad de General Díaz y luego se agotaban.

Según los productores de la zona, la Asociación Rural del Paraguay (ARP) en su momento ejerció presión para que se canalicen los bañados o campos aguas arriba de General Díaz, para que el caudal pueda llegar más rápido, sin tener en cuenta cuáles serían las consecuencias con respecto a los sedimentos. Los bañados que atravesaba el río eran importantes y servían de filtro para que las aguas puedan conducirse limpias a los antiguos cauces naturales existentes.

Calculando en un periodo de cinco meses corresponden a unos 80.000 m3 de sedimentos por día (o sea unos 5.300 camiones tumba de tierra por día) y al bajar las aguas estos mismos sedimentos entierran las alambradas, lagunas, cauces y tajamares y se convierten en una trampa mortal para los animales vacunos y silvestres.
Calculando en un periodo de cinco meses corresponden a unos 80.000 m3 de sedimentos por día (o sea unos 5.300 camiones tumba de tierra por día) y al bajar las aguas estos mismos sedimentos entierran las alambradas, lagunas, cauces y tajamares y se convierten en una trampa mortal para los animales vacunos y silvestres.

Repunte del Pilcomayo, los antecedentes

Finalmente, en el año 2008, la Comisión Pilcomayo inició las canalizaciones y como consecuencia directa toda esa carga de tierra y palos se transportó 350 km aguas abajo hasta la zona de General Díaz.

Esto causó estragos en los campos productivos, enterrando tajamares, alambradas, y son esos sedimentos los que se remueven hasta la fecha y es esa la preocupación actual que embarga a los pobladores.

Ellos temen quedar con una cantidad inmensa de sedimentos de los cuales es casi imposible deshacerse.

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