Tras el aislamiento de 100 días que afectó a poblaciones de este departamento chaqueño en 2025, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones adjudicó la reparación de varios tramos, por un monto superior a los G. 17.500 millones, a favor de las empresas Mawes S.A., de Wesly Wiebe, y la del ingeniero Miguel Ángel Chávez Hausman.
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A pesar de que la adjudicación se realizó en julio del año pasado, los trabajos recién comenzaron en enero de este año, debido a que no se conseguía el dinero para el pago como anticipo de inicio de las tareas. La empresa menonita Mawes fue la que comenzó la reparación en los primeros días del nuevo año.

La otra empresa, la de Chávez Hausman, desde el inicio mostró varios inconvenientes y recién en febrero logró enviar unas tres precarias maquinarias, con las cuales procedió a realizar simples raspajes en el camino que une a Puerto Casado con la nueva ruta bioceánica.
Nuevo aislamiento
Los trabajos se realizaron de forma bastante lenta desde el inicio y no se efectuaban los levantes de terraplén a la altura necesaria, mucho menos se colocaban los sistemas de desagüe que, según el contrato, deben comprender 300 metros de tubos, para que las aguas de lluvia puedan circular libremente y así evitar inundaciones.

Estas tareas no se hicieron y es por eso que, con las lluvias que se produjeron a finales de abril y primeros días de mayo, que no superaron los 300 mm, se volvieron a inundar varios kilómetros de estos caminos y, con ello, nuevamente se produjeron el aislamiento de las comunidades.
Este encierro forzado para los pobladores, a diferencia de lo sucedido en 2025, ahora solo fue de unos 40 días. Una vez que las aguas fueron dejando los caminos, gracias al trabajo de voluntarios que desagotaban estos tramos, sumados a las maquinarias de los ganaderos y a las tres únicas que tiene el distrito del MOPC, se logró nuevamente habilitar los tramos ruteros.
Reinicio de las reparaciones
A pesar de que el camino ya estaba en condiciones para que nuevamente las empresas contratistas reiniciaran sus trabajos de reparación, tuvieron que pasar varias semanas para que el MOPC liberara algo de dinero y se retomaran estas tareas.
Sin embargo, los trabajos que realizaban estas dos empresas, en su gran mayoría, son simples raspajes; poco o nada se procede a levantar los ya desgastados caminos y, hasta la fecha, no se colocan los tubos que deben funcionar como sistemas de desagüe.
Sucede que, a pesar de que pareciera mucho el monto de los G. 17.500 millones, en relación con la gran extensión de caminos de tierra que se tiene en el Alto Paraguay, el dinero es insuficiente, por lo que las empresas solo se limitan a realizar trabajos de acuerdo con el presupuesto, a lo que se agrega que el dinero es liberado a cuenta gotas por el MOPC.
Circulación por falta de lluvias
Si hasta ahora se puede circular con absoluta normalidad, debido a que los caminos están transitables y en buenas condiciones gracias a los trabajos de perfilado, es porque todavía no se producen las grandes lluvias; caso contrario, hace rato se habría producido nuevamente el aislamiento.
A lo largo del camino que parte desde la nueva ruta bioceánica y llega a Fuerte Olimpo (140 kilómetros) y Bahía Negra (190 kilómetros), no se colocaron hasta hoy los tubos para el sistema de desagüe. Uno puede circular cientos de kilómetros y no observar la construcción de las cunetas a ambos extremos, por lo que es lógico suponer que, al no tener circulación las aguas de lluvia, nuevamente inundarán estos tramos.

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Algo similar sucede en el camino que llega a Puerto Casado desde un tramo de la bioceánica de casi 90 kilómetros. En estos momentos está en perfectas condiciones, pero apenas lleguen las precipitaciones y, al no tener estos trabajos adicionales, los mismos quedarán convertidos en riachos.
Dinero malgastado
En la forma en que se trabaja para reparar los caminos, o sea, haciendo simples remiendos, se puede notar una total falta de planificación, pero, por sobre todo, el mal uso del dinero público, pues se tiran millones para realizar trabajos parches que duran solo unos pocos meses.
En varios tramos del camino que llega a Fuerte Olimpo se puede visualizar que se sacaron puentes antiguos que necesitaban ser reparados y las autoridades simplemente procedieron a taponar el cauce con tierra para que se pueda circular, sin imaginar el problema mayor que se ocasiona en los días de lluvia, con las inundaciones.

