La criatura cuenta con hematomas, rastros de aparentes quemaduras y la carne de las piernas resquebrajadas por aparentes malas maniobras a la hora del parto.
“Mi cuñada seguía su prenatal en el puesto de salud del barrio Cándida Achucarro y el miércoles por la noche empezó a sentir el proceso de parto y cerca de las 22:30 se fue al hospital y supuestamente la criatura ya estaba muerta”, expresó Karen Zarza.
Dijo que la criatura tenía rastros de violencia en todo el cuerpo, por lo que la llevaron a la fiscalía para que se inicie una investigación, debido a que sospechan de que existió una mala praxis a la hora del parto.
La madre de la beba, Nidia Raquel Riveros, sigue internada en el nosocomio y recién hoy podría salir de alta. La mujer vive en el asentamiento Nuevo Renacer del barrio Cándida Achucarro de Villa Elisa.
“Los médicos no nos explicaron nada, solo salió una enfermera y me dijo que la niña falleció y recién hoy (jueves), cerca del mediodía me entregaron el cadáver, pero después de mucho insistir, solo queremos que nos aclaren qué fue lo que pasó, porque tenía rastros de mucha violencia aparentemente”, dijo el padre Jorge Zarza.
La criatura fue entregada a sus familiares en una pequeña caja de cartón y envuelta en algodón. El hecho conmovió a la humilde comunidad que exige se esclarezca este caso.
Por su parte el director del centro asistencial, César Centurión, negó que se trate de negligencia médica y aseguró que el bebé ya habría muerto en el vientre de la madre y que fue un caso de maceración y que no se explicó a los familiares porque nadie se encontraba con la parturienta, según dijo.
“No se trata de negligencia, la criatura falleció en el vientre de la mujer y se trata de un caso de maceración y ningún familiar estaba con la paciente y es por eso que no se les explicó de la situación”, dijo el galeno.
(Nota de la redacción: La maceración es la putrefacción que afecta a los cadáveres inmersos en el agua y el ablandamiento es pérdida de color y aspecto arrugado que adopta la piel cuando ha permanecido mucho tiempo en contacto con agua o con un objeto húmedo, como un vendaje).
