Diez primaveras sin Cecilia

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Hoy se cumplen diez años de aquel fatídico inicio de la primavera del 2004, en la que la joven Cecilia Cubas Gusinky fuera secuestrada. Familiares la recuerdan pidiendo esta vez la liberación del adolescente Arlan Fick, secuestrado por el EPP.

La joven es una de las primeras víctimas del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Su caso fue acompañado desde el primer día por toda la ciudadanía y los medios de comunicación. El calvario que empezó el 21 de setiembre de 2004, terminó de la peor manera posible. Cecilia fue hallada muerta en una vivienda en el barrio Mbocayaty, de Ñemby, dentro de un túnel. Era huesos, casi irreconocible.

Cecilia, hija del expresidente de Paraguay Raúl Cubas, quien gobernó de 1998 y 199, y de la actual senadora Mirta Gusinky, fue secuestrada a las 18:45 del 21 de setiembre del 2004 en el barrio Laguna Grande de la ciudad de San Lorenzo, a cuadras de su residencia, cuando la misma regresaba de la empresa “Cuatro P”, de la que era accionista.

La joven fue interceptada por dos vehículos donde estaban los secuestradores. Según testigos presenciales, uno de ellos era un Fort Escort de color rojo y el otro un Santana oscuro. Cuando estaba por enfilar hacia su casa, el primer vehículo chocó con violencia contra la camioneta en la parte posterior, lo que impidió la maniobra de girar, según indica la crónica de este diario, publicada al día siguiente del hecho.

Hombres armados salieron del auto. En ese momento, Cecilia intentó escapar, comenzando los disparos para cortar su huida. Tres cubiertas quedaron destrozadas, impidiendo al vehículo seguir avanzando. Cecilia, en procura de salvarse, bloqueó las puertas. Los hombres rodearon el vehículo y allí comenzaron los disparos desde un fusil en dirección al motor.

Utilizando un martillo de construcción rompieron los vidrios de la puerta derecha. Esta maniobra permitió a los secuestradores liberar el bloqueo de los accesos y Cecilia fue sacada a empujones de su vehículo, para ser introducida en el Santana, que huyó raudamente del sitio. El operativo habría durado tan solo unos cinco minutos.

Esa misma noche, la Policía Nacional contó que hubo un total de 19 perforaciones en el vehículo de la joven. 15 de los impactos fueron producidos por balas de calibre 9 milímetros, mientras que el resto correspondían a las características del fusil de asalto M16.

Mientras esto ocurría, la madre de la joven iba adelante pero en otro vehículo. Cuando se dio cuenta del hecho, recurrió a su guardia militar, e intentaron llegar hasta el lugar del ataque, pero ya era demasiado tarde. Cecilia ya había desaparecido.

Entre los cinco delincuentes que sorprendieron a Cecilia fueron identificados Severiano Martínez, quien falleció en un enfrentamiento con policías en el Chaco en el 2010, líder del EPP e involucrado en varios secuestros; Osvaldo Villalba, hermano de la líder del grupo Carmen Villalba, y actual jefe operativo del grupo; y Manuel Cristaldo Mieres, prófugo de la justicia y miembro del primer anillo.

Los secuestradores se comunicaron con la familia primero por teléfono y luego por correo electrónico. En principio pidieron un rescate de US$ 5 millones de dólares, pero la familia Cubas finalmente pagó US$ 300.000 con el compromiso de los malvivientes de liberarla ese mismo día. Pese al pago del rescate, el 16 de febrero de 2005, Cecilia fue hallada sin vida y enterrada en un túnel, mediante un procedimiento encabezado por la fiscala Sandra Quiñónez.

El hecho conmocionó al país, por varios motivos. La macabra manera en que fue hallada en la “casa del horror” fue solo una pequeña muestra de la violencia con la que fue tratada durante su cautiverio. Cuando se cumplieron siete años del secuestro, se confirmó que la joven fue enterrada viva en fosa donde se la encontró, tras ser amordazada desde la nariz hasta la boca. Murió asfixiada.

La ahora senadora Mirta Gusinky rindió un homenaje a su hija en la sesión de la Cámara Alta la semana pasada. “El secuestro es terror con todas las letras. Pasaron diez primaveras, pero el dolor está y sofoca, y seguirá estando hasta el último día de mi vida”, manifestó la madre de Cecilia, mientras que presentaba un video donde se resume su caso y da su mensaje en ocasión al 10º aniversario del secuestro.

Posteriormente, resaltó el caso de Arlan Fick (16), quien también fue secuestrado por EPP desde el pasado 2 de abril y que hasta ahora no aparece. “Tenemos a Arlan con un cautiverio de 169 días y yo puedo sentir el dolor de la familia Fick.

“No se olviden de Cecilia ni de ninguna de las víctimas (…) Jamás bajemos los brazos ni permitamos que existan listas de secuestrados”, manifestó en otro momento. “Queremos que se recupere la primavera en nuestro querido Paraguay. ¡Basta de secuestros! ¡Liberen a Arlan!”, concluyó.

Especial multimedia sobre el caso Cecilia Cubas: www.abc.com.py/multimedia/caso-cecilia-cubas