El animal fue capturado por Norbert Kehler, quien avisó después a Thomas y Sabine Vinke, del programa televisivo Paraguay Salvaje.
Los Vinke señalaron que una boa de este tamaño realmente es una rareza en el Chaco, pese a ser su hábitat natural. Se trata de la subespecie boa constrictor occidentalis, protegida internacionalmente, porque se la encuentra solo en un área relativamente limitada en el Chaco boliviano, paraguayo y argentino.
Es una especie amenazada y muchas veces cazada por desconocimiento, por su impresionante y temible tamaño.
Para darle seguridad a este extraordinario ejemplar, los Vinke lo llevaron a un área privada protegida, cerca de Filadelfia, donde fue liberado.
“Allá puede vivir tranquilamente, aparearse el próximo invierno y dar a luz en la primavera hasta a 30 crías, para dar seguridad a la especie”, dijeron.
