Hay atención normal en Hospital de Pilar

En medio de toda la situación catastrófica que está viviendo el departamento de Ñeembucú por las crecidas, el Hospital de Pilar afortunadamente cuenta con los recursos necesarios y realiza atención normal, informó su director, el doctor Arturo Santacruz.

En medio de un clima inestable con bajas temperaturas, la inundación se hace más catastrófica aún para los habitantes de Ñeembucú.

Y esta exposición física al frío y a la humedad, empuja directamente al contagio de enfermedades respiratorias, así como cuadros de gastroenteritis.

Por fortuna, al menos el Hospital Distrital de Pilar aún funciona integralmente, sin mayores carencias ni de insumos ni de infraestructura. Esto último, debido a que se encuentran en un territorio alto, específicamente en la cota 10 del río.

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Así lo precisó el doctor Arturo Santacruz, director del hospital de Pilar, quien comentó que están recibiendo a una gran cantidad de pacientes con cuadros gripales, principalmente provenientes de los barrios más afectados por esta inundación, como son Ytororõ,, 8 de Diciembre, San Francisco, General Díaz, San Francisco, San José y Crucecita.

Como nosocomio de referencia en todo el departamento, el Hospital de Pilar recibe también a gente de San Juan del Ñeembucú, Villalbín, Humaitá, Genera Díaz, Paso de Patria, entre otras localidades, y los tipos de consultas giran en torno a cuadros gastrointestinales por el consumo de agua contaminada con heces de animales, por la suciedad que deja la crecida al irse, por la manipulación de los alimentos, etcétera. Aunque, según el doctor, lo positivo es que no se están teniendo tantos casos aún. Aclaró también que por ahora disponen de casi todos los medicamentos.

Con respecto a la antigua práctica de buscar asistencia médica en el lado argentino, el doctor Santacruz resaltó que ahora ya no es tan frecuente.

“Desde la crisis del vecino país ya no es más tan común.

A veces los pacientes van pensando que todavía tendrán esa facilidad y terminan volviendo acá a buscar asistencia. Está difícil allá ahora, al menos para los paraguayos que no tienen documento argentino, ya no es como antes”, explicó el galeno.

Con respecto a la maternidad, informó que en estos días de crisis por la inundación no faltaron camas ni hubo complicaciones, aunque sí se tuvo inconvenientes en materia de recursos humanos, porque muchos de los funcionarios también fueron afectados por las inundaciones y tuvieron que ausentarse, siendo reemplazados por sus compañeras. “Más adelante veremos como devolver los días extras trabajados por el equipo que cubrió”, señaló el director.

Alumnos del último año de la carrera de Enfermería de la Universidad Nacional de Pilar también vinieron a ayudar al hospital en os últimos días.

Según el médico, el agua de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) hasta el momento es potable. Además, ya vinieron los camiones de la Essap a repartir agua en las zonas más afectadas

El Hospital de Pilar tiene un total de 45 camas para internación y aún hay lugares disponibles.

Lo que el doctor Santacruz pidió a las personas de buen corazón fueron colchones y frazadas, pues es lo más urgente para la población necesitada. “A mucha gente se les mojaron los colchones, las frazadas, las ropas, necesitan prendas secas para hacer pasar el frío”, mencionó.

En tanto en el hospital serán bienvenidos guantes, jeringas, etcétera.

 

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