El pai Armindo Barrios, sacerdote de la localidad y uno de los principales gestores de esta incitativa, comentó que un grupo de 30 parejas (hombres y mujeres), de los ayoreos se internaron en la selva por espacio de unos días para proceder a recolectar una gran variedad de productos que ofrece la madre naturaleza y de la cual sobrevivieron por largos años sus antepasados.
Precisamente el resultado de lo obtenido: raíces, palmitos, frutos de plantas como el Karanday, Karaguata, Chicoi, y una gran variedad de miel silvestre son los productos utilizados para la preparación de los alimentos, cuya finalidad es la de enseñar a la generación joven las costumbres del pueblo a fin de preservar la cultura.
Por su parte, el conocido sacerdote y antropólogo José Zanardini dijo que con esto el pueblo ayoreo pretende mirar su futuro sin olvidar su pasado.
La preparación de alimentos sanos en base a estos productos, conservaron por siempre la buena salud de los pueblos indígenas. Sin embargo, no se puede descartar los alimentos actuales, debido a la lenta desaparición de los bosques, por lo que se debe buscar una integración entre ambos, dijo el antropólogo.
La población aproximada de los indígenas ayoreos es de unos 5.000 habitantes dispersos por las regiones de nuestro país y Bolivia, aseguro Zanardini.
