Los cánceres en dichas partes del cuerpo representan entre el 5 y el 6% del total de los tumores malignos y son más frecuentes en hombres que en mujeres. Por lo general, aparecen entre los 50 y 60 años. Afectan el habla y la deglución y, por lo tanto, la calidad de vida del paciente.
Los cánceres de cabeza y cuello se originan en superficie húmeda y mucosa. Es así que pueden localizarse en la nariz, los labios, la boca, la cara, las glándulas salivales, la glándula tiroides, huesos, músculos y piel del área, el cuero cabelludo, la garganta o la laringe, los ojos, las encías, la mandíbula y el maxilar superior, mientras que los cánceres de cerebro, medicamente, no se clasifican como de cabeza.
La presencia de un nódulo, que es cualquier abombamiento o crecimiento en la zona del cuello o la cabeza, es un signo de alerta. Asimismo, una lesión ulcerada o una herida en la boca que tarde en cicatrizar o no cicatrice y progrese.
Además, debe llamar la atención un cambio en la voz, disfonía o afonía, que no guarde relación con una gripe o un resfrío. Otros signos importantes son una obstrucción nasal continua y la dificultad para tragar, el dolor de oído persistente y la tos o expectoración con sangre y la aparición de una parálisis o derrame facial.
Un nódulo o lesión que permanezca más de quince días en la nariz, los labios, la boca, el rostro o el cuello son motivos para consultar con un médico, que puede ser un clínico o un cirujano especialista en cabeza y cuello. Si la lesión está ubicada en la boca, la consulta puede estar dirigida a un odontólogo.
Una consulta temprana y los medios de diagnóstico pueden determinar si el nódulo encontrado es sólo una inflamación o un cáncer.
Un cáncer de cabeza y cuello se forma cuando, a nivel local, se produce una multiplicación descontrolada de células anormales, proceso que forma cuerpos sólidos -como nódulos o tumores- capaces de invadir tejidos cercanos o diseminarse hasta otras zonas del cuerpo usando como vía el torrente sanguíneo y el sistema linfático.
Un cáncer en la región de la cabeza o el cuello puede tener una causa hereditaria o expresar una tendencia del metabolismo del individuo.
Asimismo, la patología puede ser causada por elementos externos. Los principales causantes externo (o factores de riesgo) de los cánceres de cabeza y cuello son: los cigarrillos o mascado del tabaco en hoja (naco), la excesiva ingesta de alcohol, en especial bebidas destiladas como la caña, ron o el whisky.
Igualmente, la mala higiene bucal y mal estado de los dientes, la ingesta habitual de mate y otras bebidas calientes como el café, el cocido y el té a temperaturas superiores a los 65ºC.
Ciertos cánceres de cabeza y cuello pueden ser desencadenados por el Virus del Papiloma Humano (VPH), que es una enfermedad venérea, es decir de trasmisión sexual, en prácticas de sexo oral sin protección.
Otras causas externas posibles de tumores de cabeza y cuello son: inhalación periódica de ciertos tipos de vapores de metales o polvillo de madera, la inhalación de solventes químicos, productos industriales como el asbesto y fibras sintéticas, agroquímicos y la inhalación del humo de leña.
Es así que los trabajadores de la industria de la construcción, metalúrgica, textil, agrícola, cerámica y maderera deben tomar medidas apropiadas de protección ante la exposición a estos factores de riesgo.
El Instituto Nacional del Cáncer del Paraguay (Incan) trabaja en el diagnóstico y el tratamiento por cirugía, oncología clínica y radioterapia de distintas formas de cáncer de cabeza y cuello.
Una persona puede obtener un diagnóstico sobre un nódulo encontrado en la región de la cabeza y cuello en el INCAN. Para ello debe solicitar la consulta con un cirujano de cabeza y cuello o un clínico pidiendo turno a los teléfonos 0228-632-899, 0228-632-900 o al 0228-633-980 o en ventanilla (Ruta 2, Km 23 ½, Ramal Areguá-Capiatá). Este servicio y los medios de diagnósticos correspondientes son gratuitos.
