Desde tempranas horas de la mañana, Paniagua acude junto con otros varios a limpiar parabrisas en esa transitada esquina asuncena, casi en los límites con Lambaré, recibiendo el saludo y buen trato por parte de la gran mayoría de los automovilistas, informa Gabriela González Escalada, periodista de ABC Color.
“Somos 185 limpiavidrios formados, personas que trabajan por el día a día, sin ningún tipo de vicios. Duele muchos que nos discriminan a todos por igual, cosa que nosotros como paraguayos no hacemos. Sabemos que hay concejales corruptos, hay policías corruptos, intendentes corruptos, y no les metemos a todos en la misma bolsa, porque, si no, no le íbamos a votar a nadie”, expresa Paniagua.
Explica que los limpiavidrios que trabajan en ese cruce semafórico son, en su mayoría, padres y madres, y muchos de ellos desarrollan la misma actividad desde hace ocho años, por lo que critica que se busque prohibir esta práctica, que a su criterio es una decisión apresurada por parte de los concejales de la capital. “Deberían buscar los mecanismos para poder reinsertarnos a nosotros. Nosotros pasamos peligro con el calor, nos estamos arriesgando al estar en la vía pública”, señaló.
“¿Qué vamos a hacer si casi el 99% de mis compañeros y compañeras no terminaron ni el segundo grado, cuál es la empresa que se va encargar? Incluso hay personas con antecedentes y hay desconfianza de las empresas”, se preguntó y agregó: “Hoy se nos está juzgando y discriminando peor que a un animal”.
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Reconoció que entre las personas que practican esta actividad existen adictos y alcohólicos, a los que responsabiliza de las agresiones a los automovilistas, o los que imponen el servicio de limpieza a pesar de la negativa. “Yo me voy a poner en lugar del cliente si me pongo a limpiar sin que lo pidan, pero que se pongan también en el lugar de nosotros, de los que trabajan con respeto y honestidad en la calle. Nosotros le llamamos trabajo, por más que muchas personas no estén de acuerdo. Nosotros tenemos que llevar el pan de cada día y esta es la única forma que encontramos, por los pocos estudios y antecedentes que tenemos”.
Afirmó que el concejal Dani Centurión tiene buena intención y dice estar “golpeando las puertas”, pero si ellos son sacados de las calles y no acceden a un puesto de trabajo formal, “¿quién pagará las deudas, la luz, el agua, la cuenta en el almacén, la educación de los chicos, la salud? Porque 'salud gratis' es mentira, 'estudio gratis' es mentira”.
Expuso que así como las personas que salen de las cárceles son beneficiadas con puestos laborales dentro del marco de la reinserción a la sociedad, ellos también aspiran a una oportunidad similar. “Eso es lo que le pedimos a la sociedad, reinsertarnos, porque en este campo, como en cualquier lugar, como crece la cizaña, crece el trigo”.
Finalmente, anunció que se organizará una marcha pacífica para “demostrar a la ciudadanía que hay personas que se sacrifican día a día” y también adelantó que presentarán una nota para pedir una audiencia con el intendente de Asunción, Mario Ferreiro.
En la víspera, con ajustada diferencia, la Junta Municipal de Asunción calificó la actividad de limpiavidrios como “falta gravísima” y la prohibió estableciendo una sanción de hasta 270 jorales mínimos para los infractores. El jefe comunal anunció de antemano que vetará la ordenanza, por lo que deberá contar con 16 votos en la Junta para quedar firme.
