Marky Ramone's Blitzkrieg demostró la vigencia de la corriente "ramonera" ante poco menos de dos mil personas en el "Rowing". Paraguay tuvo la oportunidad de verlo por tercera vez luego de su visita en el año 2005, específicamente en el concierto aniversario donde Rock and Pop FM celebró sus nueve años realizado una calurosa tarde en el Club Independiente de Campo Grande.
El show empezó minutos antes de las 19:00 con Disturbio, una agrupación argentina de punk que usualmente viene a Paraguay. Los fanáticos "adelantados" ya ocupaban sus lugares preferenciales frente al vallado, donde permanecerían durante todo el concierto.
Posteriormente hizo su aparición Trifulka, a quien el público ya está acostumbrado a ver y a aplaudir ya que desde su disco debut, "Punk de Barrio", mantuvo su estilo característico. Entre denuncias sociales y desamores, los adeptos a este conjunto empezaban los primeros "pogos", un baile que consiste en saltar y chocarse contra otros al ritmo de la música en un concierto.
Las transiciones de los grupos no duraban más de 10 minutos, un punto más que destacable teniendo en cuenta que las tardanzas generan descontentos exteriorizados en silbidos. Puntualmente a las 20:40, el escenario se vistió con el metal extremo de The Profane que, liderado por David Arriola, transmitió dosis incalculables de energía.
Demostrando sus capacidades con la guitarra, Sebastián Centurión encabezó covers de nada más y nada menos que Led Zeppelin, Jimmy Hendrix y Rolling Stones con las canciones "Rock N Roll", "Voodoo child" y "Paint it black", respectivamente. Las versiones alternativas de estas canciones quedaron adornadas por las guturales interpretaciones de Arriola.
Vitoreado ya desde antes de su ingreso -quizás porque su espacio en la preferencia de la escena rockera paraguaya lo tiene bien ganado y merecido- Flou desparramó talento en el escenario. Walter Cabrera demostró una vez más su calidad vocal con tonos altos y bajos que se oían en forma repentina, como un subibaja.
INCIDENTES
Al terminar la presentación de Flou, aproximadamente a las 22:20 se generaron incidentes que por fortuna no pasaron a mayores. Un grupo de personas quedó fuera del recinto del concierto e intentó entrar a la fuerza, golpeando el portón principal. Los efectivos de seguridad cerraron el acceso y lo bloquearon con sillas.
Ante la medida de seguridad, los que permanecían afuera empezaron a lanzar objetos contundentes como botellas de plástico, de vidrio, ramas e inclusive piedras. En un momento, la incertidumbre era tal que los asistentes al concierto se dispersaron para evitar ser alcanzados por algún proyectil. Rápidamente se dio aviso del hecho a la Policía y ésta reaccionó evitando que se generen más inconvenientes. No hubo heridos en el percance.
FINALMENTE, MARKY
Subsanados los inconvenientes y cerca de las 23:00, Marky Ramone's Blitzkrieg saltó al escenario para socavar en parte la efervescencia de sus fans. La presentación del grupo se dio casi sin interrupciones.
"Rockaway beach", "Psycho therapy", "Do you wanna dance?", "Sheena is a punk rocker", "Beat on a brat", "Do you remember Rock N Roll Radio?", "Rock N Roll high school", "Judy is a punk" y "Poison heart" fueron parte del repertorio "ramonero" que presentó el grupo. La respuesta del público no se hizo esperar y el incidente quedó en el olvido.
Marky ya tiene casi 55 años y los temas punk requieren de velocidad en la batería, pero esto parece no importarle ya que la primera parte del concierto la dio de seguido, sin tiempo de hidratación, de descanso ni de respiro.
La jornada se desarrollaba pacíficamente hasta que un eufórico fan de Marky trepó los parlantes, saltó al escenario, fue y abrazó desde atrás a su ídolo. El baterista se deshizo de él gracias a la ayuda de los efectivos de seguridad y, mientras el intrépido se retiraba, le arrojó los dos palillos de la batería. Quizás el susto provocó esa reacción que rápidamente fue olvidada gracias a un "everybody cool", que el propio ex Ramones expresó.
La jornada punk siguió con "I believe in miracles", "The KKK took my baby away", "Pet sematary", "Chinese rock", "I wanna be sedated", "Pinhead" y posteriormente hubo un intervalo demostrando que los músicos son de carne y hueso.
La segunda parte se inició con "Somebody put something in my drink", "Cretin hop" y "R.A.M.O.N.E.S.".
MICHALE GRAVES
Este es el nombre del ex vocalista de la banda de punk Misfits, en cuya reencarnación participó. Tenía como difícil misión hacer algo similar a lo que hacía Joey Ramone, ex voz de Ramones, y al hermano del mismo, Mickey Leigh, quien había acompañado a Marky en su primera venida a Paraguay, mostrando la calidad vocal que tiene.
Las expectativas fueron llenadas y desde que pisó el escenario se llevó los aplausos del público. Interpretó los temas con corazón, gesticulando y haciendo muecas referentes a las letras de las canciones, como si él mismo las hubiese escrito.
Graves fue protagonista de la tercera parte del concierto, donde interpretó las versiones acústicas de "Saturday night", "Descending angel" y "Fiend club" de Misfits. Hizo parecer fácil la transición entre temas punk y una melodía armónica acompañada por su excelente voz.
La última parte del recital de Marky Ramone's Blitzkrieg tuvo sorpresas como la interpretación de "Dig up her bones", el tema propio del grupo "When we were angels" y el cover de "Have you ever seen the rain?" de los míticos Creedence Clearwater Revival.
Joey Ramone se había tomado casi el atrevimiento de interpretar el mundialmente conocido tema "What a wonderful World" y obtuvo un resultado auspicioso. En esta oportunidad, los fanáticos en el "Rowing" oyeron la misma canción con una voz muy similar a la del ex vocalista de la banda punk.
Como no podía ser de otra forma, el grito de guerra de Ramones "Hey ho, lets go" retumbó al escucharse los primeros riffs de "Blitzkrieg bop", con el que el grupo cerró su presentación.
Un género acuñado por adolescentes mostró sus mejores galas en la fría noche del sábado gracias a la técnica, el empeño y el profesionalismo de esta banda que asintió con una rotunda afirmación la típica frase "Punks not dead" en castellano: "El Punk no está muerto".