Otra situación que marcó esta cumbre fue el primer encuentro cara a cara con Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.
Las relaciones entre ambos países siguen suspendidas, con el precedente de que el mandatario venezolano fue declarado “persona no grata” por el Congreso y tampoco fue invitado a la asunción del presidente paraguayo.
Precedieron a la cumbre encuentros entre representantes de los diferentes países, en que los cancilleres de Unasur aceptaron la propuesta de Paraguay para incluir en la Declaración de Paramaribo el compromiso de las naciones del bloque para trabajar por el fortalecimiento democrático en la integración de los pueblos de América.
Así también, el venezolano Alí Rodríguez Araque se despidió de su cargo como secretario general de la Unasur, al que accedió en junio del año pasado. Por el momento no hay acuerdo acerca de quién ocupará ese cargo, señaló el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.
Paraguay quedó aislado de bloques como la Unasur y el Mercosur, que vieron la salida del expresidente Fernando Lugo como un 'quiebre democrático'. Pero las restricciones acabaron con la asunción de Cartes, el 15 de agosto.
Otros presidentes que asistieron a la cumbre en Surinam fueron el peruano Ollanta Humala, el anfitrión Dési Bouterse y el guyanés Donald Ramotar. Los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández; de Chile, Sebastián Piñera; de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Uruguay, José Mujica, no participan pero están representados por sus cancilleres o vicepresidentes.
El presidente Horacio Cartes regresó en la mañana de este sábado a Paraguay. En su discurso pronunciado en Surinam, el Presidente propuso a sus colegas del continente trabajar para combatir el hambre y la pobreza en el marco de una integración y consolidación democrática en todos los países de la región.
