El edificio data de 1890, y varias generaciones nacieron y crecieron cruzando sus instalaciones. Se trata de la recordada Librería Fernández, que -lejos de sus años gloriosos- hoy se cae a pedazos.
Pobladores de la zona denuncian que el considerado patrimonio histórico de la capital del Guairá se derrumba con el correr de los días, con total indiferencia de la Municipalidad.
En comunicación con la 780 AM, el intendente de Villarrica, Darío Ortellado, señaló que el Departamento de Obras de la Municipalidad ya realizó una intervención en el edificio, pero que las reparaciones corren a cargo de sus nuevos propietarios. Específicamente, la familia Unger Garcete.
"Hemos notificado al nuevo dueño. Esperamos que puedan respaldar esa parte; por dentro ya está totalmente modificado. Solamente el frente se mantiene como un edificio histórico", mencionó. Finalmente, aseguró que realizarán una segunda notificación a la familia propietaria del edificio en ruinas.
