Entre las ventajas más promocionadas se encuentran las medidas de seguridad con las que cuentan estos billetes de polímero frente a los tradicionales que están hechos de algodón.
El Banco Central del Paraguay (BCP) se ha empeñado por hacer demostraciones sobre la efectividad de estos billetes desde que aparecieron los primeros en Paraguay; en ese entonces los de G. 2.000.
Según explica la banca, los billetes de algodón duran alrededor de un año, mientras que los de polímero aguantan hasta cuatro años.
Entre las características se encuentran el elemento óptico variable (que es la principal característica de seguridad del billete y se encuentra en la parte inferior izquierda sobre el número de serie), el registro con las siglas del BCP, la venta transparente con un relieve que los hace fácilmente identificables y prácticamente infalsificables, y una imagen sombreada.
El BCP lleva a cabo una serie de capacitaciones con respecto a estos billetes con Raúl Sierra, un experto internacional en la materia y por el personal de la Tesorería de la banca matriz .
El pasado miércoles durante una conferencia capacitó a jefes de cajeros, cajeros y personas de las transportadoras de caudales, representantes de instituciones bancarias y financieras sobre el manejo de los billetes polímero.
Paulatinamente, el Banco Central trabaja en el reemplazo de las unidades de billetes viejos que actualmente están en circulación. Con la implementación de las unidades de G. 2.000 inauguraron esta modalidad y ahora comenzaron a reemplazar a los billetes de G. 5.000.
Estiman que en un año, a más tardar, ya estarán reemplazando todas las unidades viejas. No obstante, los antiguos billetes seguirán teniendo valor e irán cumpliendo todos los procedimientos normales que se hacen para su destrucción.
