La obra es muy esperada por esta comunidad urbana, parte de la ciudad de Filadelfia, para que los niños puedan acceder a la educación. La construcción fue planificada a través de una mesa interinstitucional que integran cooperativa Fernheim, la Municipalidad de Filadelfia, la Gobernación de Boquerón, la Asociación de Servicios de Cooperación Indígena Menonita (ASCIM) y esta comunidad.
La primera etapa comprenderá G. 400 millones, recursos que fueron donados por personas de buena voluntad de la ciudad en el marco de una alianza público-privada. Agustín Suárez, líder de la comunidad, agradeció el gesto y dijo que todos juntos van a lograr el objetivo para los chicos.
