La montaña de los datos en los negocios paraguayos

La mayor debilidad en la era digital que viven las empresas paraguayas es en los procesos en atención al cliente
BIB DATAAndreyPopov

En el mapa de los negocios las reglas cambiaron. No basta con tener el mejor producto, la mejor campaña y óptimos canales de distribución. Hoy, la ventaja competitiva se esconde en los servidores, las transacciones y la huella digital que deja cada consumidor. Los datos dejaron de ser un subproducto para convertirse en el activo más estratégico y valioso, son la gasolina para un uso efectivo de la inteligencia artificial.

La mayoría de las empresas locales se encuentra en el camino hacia la explotación inteligente de los avances tecnológicos. El estudio “Travesía 4.0: Hacia la transformación digital de la industria paraguaya”, de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), arroja una radiografía: Paraguay está en plena escalada, pero el logro aún es escaso en la cima.

La metáfora de la montaña que usa el estudio para clasificar a las empresas según su madurez digital define al 74% de las firmas paraguayas como Trekkers. Estas empresas se encuentran en la base de la montaña, operando con tecnologías de primera y segunda generación (analógicas o digitales básicas) y con nula o escasa integración de datos entre las áreas de la empresa.

En la mitad están los Alpinistas (20%) que implementan tecnologías de mediana complejidad y han comenzado a entender que el almacenamiento de datos es la base de su crecimiento.

Mientras, solo un 6% alcanza la categoría de Cóndores, empresas que vuelan alto utilizando herramientas 4.0, como inteligencia artificial, big data y análisis predictivo.

Este escenario plantea que mientras que 8 de cada 10 empresas todavía se manejan con sistemas aislados, el mercado global y regional exige una velocidad de respuesta que solo el big data puede ofrecer, y únicamente el 17% de las empresas paraguayas emplea tecnología cercana a la industria 4.0.

El arte de recolectar con propósito

La transformación digital comienza con la cosecha de datos. En Paraguay, muchas empresas generan una gran cantidad de datos, compras, preferencias de clientes, tiempos de espera, pero pocos los cosechan de manera sistemática.

La digitalización estratégica exige pasar de la planilla de Excel aislada a sistemas integrados que capturen la información en tiempo real para aplicarlos en todos los procesos de gestión de la empresa, desde operación, recursos humanos, marketing y comercial.

El mayor rezago en las empresas paraguayas se observa en la relación con el cliente; 7 de cada 10 empresas utilizan tecnología básica en este proceso y no están lo suficientemente integradas para atender de forma efectiva al usuario/consumidor.

Cosechar datos no es solo anotar un número de RUC para la factura o el número del teléfono móvil y correo para llenarle de promociones y ventas sin sentido y de una forma invasiva sin resultados.

El objetivo de estos datos es entender el comportamiento del usuario. En el sector industrial paraguayo, la cosecha implica sensorización de maquinaria para medir eficiencia, mientras que en el ámbito administrativo implica la adopción de CRMs que registran cada interacción con todos los stakeholders.

IA
No basta con tener datos, es necesario asegurar su calidad, almacenamiento, análisis, integración con todas las áreas y uso. La intuición del empresario se debe combinar con la tecnología y las herramientas digitales.

De la estantería a la nube

Una vez recolectados y cosechados los datos, el desafío es la infraestructura. El almacenamiento ya no es entre servidores físicos costosos y obsoletos en un rincón de la oficina, vulnerables a los cortes de energía o a la buena voluntad del clima local. La tendencia en los negocios paraguayos exitosos es la migración a la nube.

Esta tecnología permite acceder a la misma potencia de cálculo de las grandes corporaciones, pagando solo por lo que se usa. El almacenamiento seguro es, además, una cuestión de supervivencia legal y reputacional tomando en cuenta el débil ecosistema de seguridad del país.

Con la Ley de Protección de Datos Personales en el horizonte y el aumento de los ciberataques, la integridad de la información es el activo más valioso de cualquier organización.

La góndola inteligente

El retail paraguayo es el sector donde la cosecha y análisis de datos produce resultados más inmediatos y visibles, en un mercado competitivo, donde las cadenas de supermercados, multitiendas y farmacias luchan por la lealtad del consumidor, siendo el dato el factor diferenciador.

Históricamente, el retail en Paraguay se manejaba por intuición o por reposición visual. Hoy, los Cóndores utilizan el análisis de datos para predecir la demanda. Al cruzar datos históricos de ventas con variables externas, como los días de cobro de salarios, el clima o los eventos deportivos, feriados y tendencias, las empresas pueden prever picos de demanda. Esto evita el quiebre de stock y reduce el exceso de inventario que inmoviliza capital.

Personalización, la diferencia del retail

El retail moderno utiliza la cosecha de datos para segmentar. Ya no se envían las mismas promociones a todos los clientes. Si los datos muestran que un cliente compra pañales cada 15 días, el sistema puede automatizar una oferta de artículos de higiene infantil justo antes de su próxima visita. Esta hiperpersonalización aumenta el ticket promedio y fortalece el vínculo con la marca.

Eficiencia y experiencia del cliente

En el sector de servicios, que incluye banca, seguros hasta logística y consultoría, el producto es intangible, por lo que el dato es la materia prima principal.

Para las empresas de servicios en Paraguay, el análisis de datos permite identificar los cuellos de botella. ¿Por qué un trámite demora más en la sucursal de Ciudad del Este que en la de Asunción?

Los datos operativos revelan fallas en los procesos que el ojo humano no percibe. El uso de Chatbots con IA, alimentados por entrenamiento previo, permite resolver el 80% de las dudas o consultas de los clientes de forma instantánea, liberando el tiempo del personal para resolver problemas más complejos y sobre todo fortaleciendo el contacto humano en puntos más críticos.

En el sector financiero y de seguros, el análisis de datos es el corazón del negocio. Las empresas que analizan el comportamiento crediticio y los patrones de pago de sus usuarios pueden ofrecer tasas de interés personalizadas, fondos a la medida, reduciendo la morosidad y ampliando la inclusión financiera.

Del ruido a señales estratégicas

Tener datos almacenados es como tener un silo lleno de granos: es potencial, pero no alimento. El análisis de negocios permite a las empresas paraguayas dejar de tomar decisiones basadas en corazonadas, sin dejar de lado que la intuición es valiosa por la experiencia y años de gestión de los líderes empresariales, pero empalmarlas con datos limpios, frescos, en tiempo real, bien almacenados y seguros, es un doble refuerzo estratégico para la mejor toma de decisiones.

El análisis permite identificar patrones que desafiaban la lógica convencional. Por ejemplo, una industria textil paraguaya podría descubrir a través de los datos que ciertos colores de tela se venden mejor en departamentos específicos, o que las suelas blancas de zapatos en el interior del país no son las preferidas, sino las de color por su contacto permanente con el suelo.

El análisis predictivo, el escalón más alto de la montaña, permite incluso anticipar cuándo fallará una máquina de producción, evitando paradas costosas.

El motor de la nueva competitividad

El uso final de los datos representan la agilidad en la toma de decisiones. Según el informe del BID y la UIP, las empresas de mayor tamaño lideran esta fase (21% de las grandes frente al 11% de las medianas).

No obstante, el optimismo es contagioso: el 60% de las micro y pequeñas empresas en Paraguay esperan utilizar tecnologías avanzadas en la próxima década.

El uso inteligente de datos permite que una empresa paraguaya opere en las grandes ligas. Desde la trazabilidad de la carne exportada hasta la gestión de flotas de transporte por GPS, siendo el dato el combustible que alimenta la productividad nacional mejorando los niveles de producción, competitividad, control y rendimiento.

El factor humano

A pesar del valor de los algoritmos, hay un punto crítico: el principal obstáculo no es la falta de software, sino el talento humano y la cultura organizacional.

Muchos empresarios paraguayos ven la tecnología como un gasto y no como una inversión. El proceso requiere de líderes con una mentalidad abierta al cambio y de colaboradores capacitados para interpretar lo que las máquinas dicen. No se trata de reemplazar personas por agentes de IA, sino de potenciar la capacidad humana con información precisa.

La brecha digital es también una brecha de habilidades. El país necesita más científicos de datos, analistas de procesos y expertos en ciberseguridad. Las empresas que hoy invierten en la capacitación de su personal para manejar estas herramientas son las que mañana podrán volar en la cima, acertar en las decisiones, proteger el negocio y predecir tendencias.

El futuro es ahora

El viaje hacia la consolidación de las empresas 4.0 comenzó y no tiene retorno. Las condiciones actuales muestran un país con una base sólida pero con mucho camino por recorrer.

La cima de la montaña está reservada para aquellos negocios que entiendan que los datos no son solo números fríos en una pantalla, ni útiles únicamente para informes de directorio, sino que son la brújula que guiará a cada área de la empresa a potenciar su gestión en un mercado global dinámico.