Retail local frente al avance del ecommerce transfronterizo

La brecha competitiva no se explica únicamente por cuánto cuesta un producto en Shein o Temu frente a una tienda local. También responde a diferencias de escala, estructura y madurez digital.
La brecha competitiva no se explica únicamente por cuánto cuesta un producto en Shein o Temu frente a una tienda local. También responde a diferencias de escala, estructura y madurez digital.gorodenkoff

En 2025, el comercio electrónico creció 36% en Paraguay, mientras ocho de cada diez personas realizaron transacciones electrónicas. Pero, dentro de un mercado estimado en US$ 2.000 millones, el MIC advierte que menos de US$ 300 millones corresponden a compras realizadas a empresas locales.

El debate sobre comercio electrónico en Paraguay siempre estuvo centrado en la digitalización de las empresas locales, pero esa discusión hoy ya pasa a otro plano. Mientras el mercado se agranda, con él un problema se hace más concreto: el canal crece, pero una porción importante del gasto termina fuera del país. En ese tablero aparecen con fuerza hoy Amazon, AliExpress, Shein o Temu, plataformas que operan desde el exterior y llegan al consumidor paraguayo con precios agresivos, amplitud de surtido y una experiencia de compra que ya forma parte del consumo cotidiano.

Estos no compiten de la misma manera, pero sí presionan sobre una misma zona del negocio. Temu y Shein avanzan sobre moda, accesorios y compras de impulso; AliExpress mantiene peso en gadgets, repuestos, pequeños electrónicos y artículos de ticket bajo; Amazon opera con otra lógica, menos asociada al ultra bajo costo y más vinculada a variedad, marcas y disponibilidad. En todos los casos, el efecto para el comercio local es el mismo: una parte del consumo que antes se resolvía en tiendas físicas o comercios nacionales ahora se decide en vitrinas radicadas en China o Estados Unidos.

El antecedente ayuda a dimensionar mejor el fenómeno. Un estudio del BID e INTAL (Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe) difundido en 2023 mostró que el comercio electrónico transfronterizo representaba 94% del total en 2019 y todavía 72% en 2021, mientras el ecommerce local pasaba de 6% a 28%. La participación paraguaya dentro del negocio digital mejoró, pero el peso de las compras hechas fuera del país siguió y sigue siendo dominante.

Datos varios vinculados al mercado digital en Paraguay.
Datos varios vinculados al mercado digital en Paraguay.

La desventaja no es solo de precio

La brecha competitiva no se explica únicamente por cuánto cuesta un producto en Shein o Temu frente a una tienda local. También responde a diferencias de escala, estructura y madurez digital. El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) reconoció en 2025 que, mientras existen cerca de 100.000 POS físicos en Paraguay, hay menos de 2.000 POS virtuales habilitados, y casi todos están en manos de grandes empresas. Dicho de otro modo, gran parte del comercio paraguayo en algunos aspectos todavía llega tarde a la competencia online.

Ese dato ayuda a leer el panorama en su verdadera dimensión, ya que las plataformas extranjeras no solo venden barato; también juegan con catálogos gigantescos, recomendaciones algorítmicas, publicidad masiva y procesos de compra ya aceitados. Del otro lado, una parte del retail local todavía arrastra limitaciones básicas de vitrina digital, medios de pago, inventario integrado, logística y posventa.

La respuesta institucional empezó a moverse en esa dirección. En 2025, el MIC señaló que Empretienda —plataforma de ecommerce impulsada por el Viceministerio de Mipymes y la Capace— ya movía cerca de US$ 1 millón al mes con 2.000 vendedores activos, mientras TiendasPy busca facilitar la creación de tiendas virtuales para mipymes. Si bien son esfuerzos relevantes, también son una señal de la distancia que todavía existe entre el ecosistema local y las plataformas globales que compiten por el mismo consumidor.

Cuando la logística también define la competencia

Otro aspecto a tener en cuenta es que el ecommerce transfronterizo no se sostiene solo con una app atractiva o con precios bajos. Necesita una red capaz de traer, consolidar, clasificar y distribuir paquetes en Paraguay. Por eso la logística dejó de ser un asunto secundario y pasó a integrar el corazón mismo de esta disputa comercial.

Por ejemplo, en 2024, la Dirección Nacional de Correos del Paraguay reactivó el Club Dinacopa Box, un servicio con casilla en Miami, dos vuelos semanales, entrega a domicilio de 48 a 72 horas una vez arribado el paquete al país y una tarifa de US$ 21 por kilo. La lectura es bastante clara en este apartado, ya que incluso un operador postal público busca adaptarse y posicionarse en un negocio que viene creciendo con mucha fuerza.

En 2025 el fenómeno dio otro salto, cuando Temu cerró una alianza con Dinacopa para la entrega final de sus compras en Paraguay. Ese acuerdo volvió más visible el volumen del tráfico transfronterizo, pero también expuso sus límites. En noviembre, se reportaron retrasos y más de 35.000 envíos varados en Aduanas, en un cuello de botella atribuido al alto volumen de paquetes y al control individual por perfil de riesgo.

Ese episodio dejó una lección útil para leer el mercado, donde la competitividad no depende únicamente de precios atractivos, sino también de la capacidad de procesar paquetes, verificar riesgos, liberar mercaderías y completar la última etapa sin llegar al colapso.

Los rubros bajo mayor presión

La presión no cae por igual sobre todo el retail paraguayo. Los segmentos más expuestos son aquellos donde el consumidor puede comparar precios en segundos, comprar sin demasiada asistencia y tolerar cierto tiempo de espera a cambio de pagar menos. Ahí aparecen segmentos como la moda, accesorios, artículos para el hogar, bazar, cosmética, juguetes y pequeños electrónicos. Son categorías donde el local compite no solo contra otro comercio paraguayo, sino contra un escaparate internacional prácticamente sin límites.

Para el retail local, la amenaza no radica únicamente en vender más caro. También radica en enfrentar un entorno donde el consumidor ya naturalizó la búsqueda transfronteriza como parte del proceso de compra. La pantalla del teléfono funciona hoy como una góndola global. Y en esa góndola conviven el comercio paraguayo, los couriers, las casillas internacionales, las promociones algorítmicas y las plataformas asiáticas o estadounidenses que llegan al país sin necesidad de instalar una tienda física.

El desafío del comercio paraguayo

La pregunta de fondo ya no radica en si el comercio electrónico seguirá creciendo en Paraguay, ya que los datos así lo respaldan. La verdadera discusión es cuánto de ese crecimiento podrá capturar el entramado comercial local. Ahí se juega una parte del futuro del retail, ya que el comercio transfronterizo dejó de ser un fenómeno lateral. Hoy este forma parte de la competencia diaria por el consumo paraguayo.