Una plataforma global de viajes compartidos llega a Paraguay en medio del alza de combustibles

El conductor puede reducir el peso individual del traslado al compartir los gastos con otros viajeros, mientras que los pasajeros acceden a una opción adicional para desplazarse entre ciudades.
El conductor puede reducir el peso individual del traslado al compartir los gastos con otros viajeros, mientras que los pasajeros acceden a una opción adicional para desplazarse entre ciudades.

La compañía BlaBlaCar desembarcó en el país con una propuesta de carpooling orientada a viajes interurbanos y de media o larga distancia. El modelo conecta a conductores que ya tenían previsto realizar un trayecto con pasajeros que buscan compartir el viaje y repartir gastos.

El encarecimiento de los combustibles volvió a poner sobre la mesa una pregunta cotidiana para miles de personas: cómo trasladarse entre ciudades sin que el costo del viaje se convierta en una barrera. En ese contexto, Paraguay suma desde esta semana una nueva alternativa de movilidad colaborativa con la llegada de BlaBlaCar, la plataforma global de viajes compartidos que acaba de ampliar su operación en América Latina.

La empresa anunció su desembarco en el país como parte de una expansión regional que incluye también a Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. El movimiento incorpora a Paraguay al mapa de una aplicación que nació en Francia en 2006 y que ya opera en 21 países, con una comunidad global de más de 29 millones de usuarios únicos activos al año, según datos de la propia empresa.

El modelo no funciona como una plataforma tradicional de transporte urbano bajo demanda. Su foco está en el carpooling o auto compartido, una modalidad mediante la cual un conductor que ya tenía previsto realizar un trayecto publica los asientos disponibles de su vehículo y se conecta con pasajeros que necesitan viajar hacia el mismo destino. La lógica no es contratar un servicio puerta a puerta como otras plataformas que ya trabajan en ese formato localmente, sino aprovechar viajes existentes y distribuir los gastos derivados del desplazamiento.

En términos prácticos, el esquema puede tener especial atractivo en rutas interurbanas o de media y larga distancia, donde el costo del combustible, los horarios disponibles o la falta de opciones directas pueden condicionar la decisión de viaje. De acuerdo con la información difundida por la firma, la distancia media de sus trayectos ronda entre 200 y 300 kilómetros, una escala compatible con desplazamientos entre ciudades y distritos.

La lógica es similar a la de otros modelos de economía colaborativa: la reputación digital se convierte en parte del servicio.
La lógica es similar a la de otros modelos de economía colaborativa: la reputación digital se convierte en parte del servicio.

Una respuesta al costo de moverse

La llegada de la plataforma se produce en un escenario sensible para los usuarios en el país. La compañía cita un incremento de 26,4% en el precio del combustible en Paraguay en lo que va del año y señala que llenar el tanque puede costar alrededor de G. 360.000 o más, por vehículo. En ese marco, el principal argumento económico del formato carpooling es sencillo, donde si más personas comparten un mismo trayecto, también pueden repartir una parte del costo del viaje.

La firma sostiene que la media de pasajeros por viaje que reservan en BlaBlaCar es de 2,1 personas. Bajo ese esquema, el conductor puede reducir el peso individual del traslado al compartir los gastos con otros viajeros, mientras que los pasajeros acceden a una opción adicional para desplazarse entre ciudades. El ahorro, sin embargo, dependerá de cada ruta, la cantidad de ocupantes, el tipo de vehículo y el acuerdo de contribución definido dentro de la plataforma.

“Estamos muy emocionados de lanzar BlaBlaCar en Paraguay y dar a los más de 6 millones de habitantes del país una opción de movilidad económica y accesible, sobre todo ante el incremento actual en el precio del combustible. En los 21 países en los que operamos estamos observando cómo cada vez más conductores se suman al uso del coche compartido por el ahorro y nos alegra acercar esta alternativa de economía colaborativa a los paraguayos y paraguayas”, afirmó Nicolas Brusson, cofundador y CEO de BlaBlaCar.

La experiencia regional es uno de los antecedentes que la empresa busca poner sobre la mesa, siendo que opera hace más de 11 años en Brasil y México. En el caso brasileño, la compañía afirma que el país se convirtió en su segundo mercado más grande de trayectos compartidos, solo por detrás de India, con más de 5 millones de usuarios únicos activos al año.

Esto también permite leer el desembarco paraguayo más allá del lanzamiento de una aplicación. En Brasil, según la compañía, cerca del 80% de los viajes en auto compartido cubren rutas que no cuentan con una alternativa directa de transporte distinta al vehículo particular. Para Paraguay, donde la conectividad entre ciudades depende en buena medida del transporte público y del vehículo propio, el modelo puede instalar una opción complementaria antes que sustitutiva.

Confianza entre usuarios

Uno de los desafíos naturales de este tipo de plataformas es la confianza, ya que compartir un auto con desconocidos requiere reglas claras, información previa y mecanismos de seguridad que ayuden a reducir la incertidumbre. En ese sentido, la empresa informó que su sistema opera con perfiles verificados, procesos de validación de identidad, teléfono y correo electrónico, además de reseñas y valoraciones entre usuarios.

La lógica es similar a la de otros modelos de economía colaborativa: la reputación digital se convierte en parte del servicio. Antes de reservar, los usuarios pueden revisar opiniones de viajes anteriores, consultar datos del perfil y evaluar con quién compartirán el trayecto. La empresa también menciona herramientas de atención al usuario y moderación de contenidos para asegurar el cumplimiento de normas dentro de la comunidad.