Eduardo Dietze, gerente de Producción y Abastecimiento de la Cooperativa Colonias Unidas, conversó con ABC Rural y destacó que en los últimos años las prácticas vinculadas al cuidado animal cobraron especial relevancia, principalmente en las producciones intensivas como la porcina.
Según señaló, el bienestar animal involucra múltiples aspectos que van desde el diseño de las instalaciones hasta la alimentación, el manejo y el transporte de los animales.
El objetivo principal es generar condiciones adecuadas para que puedan expresar todo su potencial genético, reduciendo factores de estrés que afectan tanto la salud como el desempeño productivo.
Resaltó el rol estratégico de la nutrición dentro de los programas de bienestar animal. Explicó que tanto las materias primas como los alimentos balanceados adquieren cada vez mayor importancia para garantizar un desarrollo adecuado en cada etapa de vida de los animales. “Un animal bien nutrido tiene mejores condiciones para enfrentar desafíos sanitarios o cambios bruscos del ambiente, como altas temperaturas, frío o humedad”, sostuvo.
Las industrias alimenticias trabajan actualmente con programas de trazabilidad y control de calidad junto con sus proveedores para asegurar el origen y las condiciones de las materias primas utilizadas.
Tecnologías para reducir el estrés animal
Dietze indicó que existen tecnologías nutricionales especialmente desarrolladas para disminuir el impacto del estrés en la producción animal. Entre ellas, aditivos y componentes naturales, como extractos vegetales y aceites esenciales, incorporados a las dietas con el objetivo de fortalecer las defensas de los animales y mejorar la calidad final de las carnes.
Más allá del uso de aditivos, uno de los principales aportes al bienestar animal es la formulación de dietas cada vez más precisas y adaptadas a las necesidades específicas de cada etapa productiva.
Dietze destacó que las buenas prácticas vinculadas al bienestar animal generan beneficios directos en la calidad de los productos: coloración, terneza, sabor y durabilidad de las carnes.
“Hoy el consumidor busca productos que garanticen procesos de producción alineados con buenas prácticas y bienestar animal”, afirmó. Además, animales más sanos permiten reducir el uso de medicamentos y programas sanitarios intensivos.
Finalmente, subrayó la importancia de la innovación y la tecnología para monitorear las condiciones de producción en tiempo real. Explicó que actualmente existen granjas equipadas con sensores capaces de medir temperatura, humedad y presencia de gases, integrados a sistemas automáticos de ventilación y refrigeración.
Para Dietze, avanzar hacia sistemas de trazabilidad y certificación será clave para fortalecer la competitividad del sector y garantizar el acceso a mercados cada vez más exigentes.
