En el escenario actual del agronegocio paraguayo, la eficiencia ya no es opcional; es el requisito de permanencia. Bajo esta premisa, la Escuela Agrícola de Caazapá fue sede de la jornada de campo ASIA Total 2.0 , un evento que reunió a más de 160 participantes, entre alumnos, técnicos y productores, con un objetivo central: facilitar la adopción de herramientas que profesionalicen el trabajo rural desde la base.
El salto hacia la mecanización
La jornada, impulsada por ASIA Technology, no fue una simple exhibición comercial, sino un espacio de transferencia de conocimiento. Lizzie Troche, directora de la institución anfitriona, subrayó la relevancia de que los estudiantes, quienes serán los futuros mandos medios del sector, interactúen con maquinaria de vanguardia. “Es fundamental que nuestros alumnos complementen la teoría con la práctica, aprendiendo el mantenimiento y manejo de motocultores de la mano de especialistas”, señaló.
La mecanización de la agricultura de pequeña escala es, quizás, la deuda pendiente más urgente del sector. La introducción de motocultivadores y herramientas motorizadas no solo multiplica la productividad por hectárea, sino que dignifica la labor del productor, reduciendo el esfuerzo físico y optimizando los tiempos de siembra y cosecha.
Formando el relevo generacional
Uno de los puntos destacados por Manuel Morel Paiva, gerente de la Dirección de Extensión Agraria (Deag), fue la masiva presencia juvenil. Para el sector empresarial, asegurar que los jóvenes permanezcan en el campo es vital para la estabilidad de la cadena de suministro y el desarrollo territorial. La tecnología actúa aquí como el principal imán: un campo tecnificado es un campo atractivo para las nuevas generaciones.
“Las demostraciones operativas permiten reforzar contenidos de formación agromecánica con experiencias reales”, explicaron los organizadores. Esta sinergia busca que el joven no vea al campo como un espacio de sacrificio manual, sino como una unidad de negocio tecnificada y rentable.
Alianza público-privada en acción
Lara Cazal, encargada de marketing de ASIA Technology, confirmó que esta actividad en Caazapá es parte de un ambicioso calendario nacional para el 2026, que alcanzará a otras seis escuelas agrícolas del país.
Este esquema de colaboración cuenta con el respaldo de la Dirección de Educación Agraria (DEA) y la participación de la Dirección de Extensión Agraria (Deag), demostrando que cuando el sector privado invierte en capacitación, el impacto social y productivo es inmediato.
El enfoque en el aprendizaje cooperativo y la guía personalizada garantiza que cada futuro técnico salga preparado para enfrentar los desafíos de un mercado globalizado que exige, cada vez más, trazabilidad y eficiencia desde la primera semilla.
