Cosecha y exportaciones récord, pero menos guaraníes en el bolsillo

Cosecha y exportaciones récord, pero menos guaraníes en el bolsillo
Cosecha y exportaciones récord, pero menos guaraníes en el bolsilloGentileza

La soja dejó 12,49 millones de toneladas, rindes de 3,8 t/ha y exportaciones récord por US$ 2.887 millones entre enero y agosto. Pero, con un dólar a G. 5.975, 25% por debajo del pico de abril de 2025, cada tonelada vale G. 860.000 menos en el bolsillo del productor. El análisis Coordenadas Atlas, de Banco Atlas, muestra el otro lado de la bonanza.

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Entre enero y agosto salieron 7,4 millones de toneladas de soja por los ríos de Paraguay. Pero cuando el producto se convierte en dinero, los dólares que llegan a la cuenta del productor se cambian a guaraníes y la cosecha se achica.

Es la paradoja del agro en 2026: más volumen y buenos rindes, con un tipo de cambio que se lleva parte de la renta.

Un cuarto menos por tonelada

En abril de 2025, un dólar costaba G. 8.006. Hoy cuesta G. 5.975.

Con la soja a US$ 424 por tonelada, la cuenta es directa. Al tipo de cambio máximo, cada tonelada equivalía a unos G. 3,39 millones. Hoy equivale a G. 2,53 millones. Son G. 860.000 menos por tonelada, a igual precio internacional.

Llevado al lote, con un rinde de 3,8 t/ha, la diferencia ronda los G. 3,27 millones por hectárea, según cálculos de ABC Rural. Para un productor de 500 hectáreas, supera los G. 1.600 millones en la campaña.

Según datos de Coordenadas Atlas, la apreciación no es un fenómeno global. El guaraní se fortaleció unos 23 puntos porcentuales más que el promedio mundial y 13 más que el real brasileño.

Las causas son domésticas: inversión extranjera directa por US$ 945 millones en 2025, ingresos de cartera por US$ 1.094 millones en el primer trimestre y una colocación de bonos en guaraníes por US$ 1.000 millones.

Además, el Banco Central del Paraguay (BCP) no opera en el mercado desde fines de 2025.

La cuenta de la tonelada
La cuenta de la tonelada.

El margen se aprieta en guaraníes

El productor cobra en dólares, pero una parte de sus costos se paga en moneda local: jornales, fletes internos, servicios y mano de obra.

Y ahí el informe muestra otra señal. Con una inflación general de 1,5%, los bienes bajan o casi no suben, pero los servicios aumentan con fuerza. El dólar barato no abarata el salario.

El resultado es un margen que se aprieta por los dos lados: menos guaraníes por tonelada y costos locales que no acompañan la baja.

Pesa menos en el PIB, pero sigue marcando el ritmo

El agro representa el 7,1% del PIB, y entre 2016 y 2025 el sector, junto con energía, cedió 2,9 puntos de participación frente al avance de comercio y servicios.

Pero perder peso no es perder influencia. El ciclo del campo arrastra a sectores que explican más de un tercio de la economía: transporte, comercio, finanzas y servicios. Una buena cosecha se siente en la concesionaria, en el banco, en el restaurante y en la gomería. En resumen, el campo representa una porción chica de la economía, pero sigue siendo el motor que mueve al resto de sectores.

El informe también expone una debilidad estructural. Entre 2017 y 2025, la agricultura creció en promedio cerca de 1,5% anual, con fuertes oscilaciones atadas al clima. Comercio, finanzas y servicios crecieron entre 4% y 5%, con baja volatilidad.

Pesa menos en el PIB, pero sigue marcando el ritmo
Pesa menos en el PIB, pero sigue marcando el ritmo.

Un consumo que se enfría

Las ventas crecieron 8% en 2024, 6% en 2025 y 4% en lo que va de 2026. Los supermercados pasaron de crecer 6,2% a 1%.

Los alimentos, incluso, bajan de precio: -0,5%. Para quien produce para el mercado interno, eso significa volúmenes planos y menos margen para trasladar costos.

La excepción son los vehículos: las importaciones de automóviles, jeeps y camionetas crecieron 38,3% entre enero y agosto y gran parte se debe a la cotización del dólar.

Perspectivas para el 2027

Banco Atlas proyecta para el próximo año un crecimiento de 4%, por debajo del 5,5% promedio reciente, y una inflación de 3,5%.

El dólar cerraría 2027 entre G. 6.200 y G. 6.350, según si el BCP vuelve o no a operar en el mercado local. Es una recuperación parcial para el exportador, aunque lejos del máximo de 2025.

El desafío está en pasar de la bonanza a la sostenibilidad. La economía ya demostró que puede crecer sin depender solo de la lluvia. Para el productor, la tarea es que una cosecha récord también sea un año récord en el balance y el bolsillo.