Política y seguridad

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Uno de los reclamos más acuciantes de la ciudadanía a los candidatos es el tema de la seguridad. A diario, vemos en la prensa, asaltos, hurtos, crímenes, violaciones y asesinatos. Esta ola no se detiene; al contrario, crece a medida que transcurre el tiempo y no hay forma de disminuirla. Los candidatos que ofrezcan un programa de gobierno capaz de solucionar este problema social sin dudas, se llevarán numerosos votos. Es que llegamos a una situación límite en que todos ya nos hallamos en riesgos de sufrir un ataque por parte de los delincuentes.

En primer lugar hay que ir al fondo de la cuestión para realizar mejor abordaje. Las causas de esta problemática es la falta de empleo, las adicciones a sustancias tóxicas, el micro tráfico de drogas, la ausencia de programas de reinserción a la sociedad, la falta de centros de desintoxicación y la carencia de políticas públicas así como la fragilidad del sistema penal que no es severo con los maleantes.

De manera que los tres poderes deben involucrarse si desean resolver la inseguridad reinante en toda la geografía nacional. Estamos indefensos y desamparados en las casas, las calles, los colectivos y en los centros comerciales. Estamos desprotegidos, en todas partes. Los ministerios de Salud, Educación, de la Juventud, de la Niñez y Adolescencia, del Interior y Policía Nacional deben trabajar en este sentido. Inclusive, como lo hizo el Presidente de El Salvador, Nayid Bukele, en combatir las pandillas, acá se debe intentar lo mismo.

En cuanto a los cambios de las Leyes penales, esta tarea corresponde al Congreso. Son Diputados y Senadores los que se encargan de crear nuevas normativas acordes a nuestras realidades. En 1992 cuando se hicieron modificaciones en el Código Penal y Procesal Penal se tuvieron en cuenta mucho los derechos humanos del autor y no tanto los derechos de la víctima, que al final sale perdiendo. Las legislaciones no son duras para los delincuentes y pronto salen de nuevo de las prisiones. El Poder Judicial el tercero en involucrarse es muy benigno en aplicar la Ley. Y en este punto está la cuestión, el meollo y el karaku del tema.

Si los vecinos o la Policia logran atrapar al malhechor, la victima debe realizar su denuncia formal en la Comisaría.. Posteriormente este informe pasa a la Fiscalía donde el demandante debe arrimar pruebas para que el fiscal impute y abra Carpeta al sospechoso. Después de un larguísimo calvario, el Juez penal de Garantías podrá dar suspensión o prisión domiciliaria, según su criterio. Si el malviviente llega hasta la prisión, pronto acudirá un defensor público a liberar al sujeto. Por eso decimos que las victimas salimos perdiendo siempre.

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La SENAD debe registrar los lugares donde se venden las drogas que son sitios donde los adictos venden o cambian objetos robados. Hay que crear centros para desintoxicar a los jóvenes y prepararles para un oficio. El ministerio de trabajo o de justicia pueden instruirles en electricidad, mecánica o carpintería. O enviarles a través de un decreto del Ejecutivo a cultivar en una granja en el Chaco. O que vayan de nuevo a realizar Servicio Militar obligatorio en los cuarteles. Alguna solución deben encontrar a esta crisis, Las gobernaciones, Municipios y ONGs también deben crear programas para sacar a los jóvenes de las adicciones y los delitos. Si tienen proyectos en este aspecto, vamos a votar por ellos. Y una vez en el poder, estaremos atentos para exigir el cumplimiento de esas promesas electorales. Que si así no lo hiciere, la ciudadanía y la patria se lo demande.

blila.gayoso@hotmail.com