No es ecológica ni de cerca ni de lejos. Ha sido escenario de dantescos incendios que han acabado con bosques, invasiones y depredación frecuente de los cursos de agua; la mal llamada vía para bicicletas -que podría ser lo único ecológico- sirve para cualquier tipo de vehículo que la fantasía aguante.
No puede ser considerada una vía desarrollada para el tráfico decente: no solamente está sembrada de baches y cráteres, después de lluvias cuenta con cataratas de piedras y arenales, y en varias zonas carece de banquina decente. La señalización es tan paupérrima que la dichosa “vía” se ha cobrado ya varias víctimas, producto de choques, atropellamientos y hasta vehículos sin frenos que han bajado la pendiente camino de Nueva Colombia directo hacia los esterales del Salado.
Es tan mala la señalización que en un acto de pura matonería la Caminera se dedicó a colgar carteles donde prohíbe que, en el sentido Sanber-Luque se circule a más de 35 kilómetros por hora porque ellos están cerca del peaje. Y en el sentido Luque -Sanber se prohíbe circular a más de 60 km en una ruta recta… solo a los meros efectos recaudatorios.
En este escenario más parecido al tape po’i de “Potrero Vamos a estar mejor”, el único que puede circular sin problemas y con mucha alegría es el helicóptero en el cual la familia presidencial se desplaza para ir y venir de Asunción a su mansión Jerusalén de Ciervo Cuá, en Sanber.
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Seguramente, en algún momento, la “ecovía” se convertirá en carriles con viaducto y circulación express que pocos tienen en claro; la comunicación de lo que quieren hacer es todavía paupérrima, de hecho cuando la concejal Maldonado quiso protestar en Luque, Santi Peña le despojó del micrófono. En nuestro caso, designaron a alguien para hablar… que todavía no nos atendió el teléfono.
Del por qué este tapé po’i, la ruta más mentirosa del Paraguay, acaba de entregar su peaje al Consorcio Rutas del Este, es un gran misterio de los negocios y de la política. No pusieron un centavo para consumar la “ecovía” financiada por los contribuyentes pero igual ellos están cobrando ahora el peaje por una vía que es una desdicha. Si la ruta ya era una desgracia ahora es también cavernícola: se retrocedió en el tiempo, o pagamos en efectivo, monedas, cheques, canje, trueque… o no se paga. Es tan moderno el Consorcio Rutas del Este que todavía no les llegó el avance tecnológico del código QR.
mabel@abc.com.py