El martirio de los antecedentes

La filtración accidental de una conversación entre los presidentes de ambas cámaras del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez y Raúl Latorre, el día del informe de gestión del presidente de la República Santiago Peña, reveló y confirmó algunas cosas.

Fue muy interesante, por ejemplo, que Latorre calificara de “martirio” la expulsión de la senadora Kattya González en enero de 2024, porque revela la consideración que tiene de aquel hecho político.

Sin descartar la carga de burla que pudo estar en boca del presidente de la Cámara de Diputados, la palabra “martirio” se asocia a la muerte dolorosa que alguien sufre por su religión o sus ideales.

Posiblemente, Latorre y Bachi sean personas que difícilmente estén alguna vez en una situación de enfrentar un martirio, dado que su historia política los muestra como dirigentes que más bien buscaron siempre acomodarse para evitar perder privilegios.

Si hubiesen estado en el lugar de Kattya, tal vez hubieran aceptado la propuesta que recibió la exsenadora cuando su destitución era inminente: ir hasta el domicilio de Horacio Cartes a pedirle clemencia y sacarse una foto con él. Esa foto que cumple el papel de anillo a ser besado en las historias de la mafia.

Las conversaciones como la que se filtró son también como actos fallidos que revelan los verdaderos pensamientos o intenciones.

Cartes, por ejemplo, tuvo algunos lapsus muy recordados, como cuando en julio de 2016, durante una conferencia de prensa, calificó de “golpe” el juicio político que expulsó a Fernando Lugo de la presidencia en 2012. O cuando se le pidió un mensaje a jóvenes estudiantes que se manifestaban y él les ofreció “balines de goma”.

Seguramente, Latorre se hará el desentendido o dará alguna explicación ocasional para decir que no dijo lo que dijo, buscando que este hecho no lo perjudique demasiado en su afán de ser candidato a vicepresidente de la República por el cartismo.

Los antecedentes quedan y vuelven a tener consecuencias en algún momento. Por ejemplo, el presidente de la Corte Suprema Luis María Benítez Riera tal vez crea que ya quedaron en el olvido los argumentos (calificados de “boludeces” por el senador Eduardo Nakayama), que utilizó para rechazar la acción de inconstitucionalidad de Kattya González por la forma en que el Senado la destituyó.

Sin embargo, ya quedan en la historia y permanecerán en sus fojas como una mancha, de esas que son imposibles de eliminar.