El pato, ñakyrã o Camilo

La estrategia electoral de la ANR para estas municipales en Asunción y otras localidades apela a la “unidad granítica” del partido con el mensaje de que, si están juntos, con seguridad ganan.

Como siempre, recurren al sentimiento de pertenencia colorada, algo que irán acrecentando con el correr de la campaña.

Huyen de cualquier debate sobre quiénes son los responsables de la desastrosa administración que llevó adelante, primero, “Nenecho” Rodríguez y, ahora, Luis Bello.

Camilo Pérez se presenta como un candidato técnico que se encargará supuestamente de solucionar todo, solamente con la experiencia de su paso por el Comité Olímpico.

Es decir, apuntan a un electorado conservador, básicamente colorado, pero también de otros sectores que tengan miedo de cualquier cambio, aunque esto pueda hasta ser para mejor.

Sorprendentemente, el candidato oficialista menciona la palabra “cambio”. En realidad, la única “novedad”, aunque el cartismo ya lo usó varias veces, es la fachada, en este caso, Camilo. El resto es todo lo mismo.

Posiblemente, si plantea realmente algún cambio en la Municipalidad será solamente de fachada, dado que el candidato carece de peso político. El que tiene, emana de otros: el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, o el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, y hasta el del presidente de la República, Santiago Peña. Seguramente aparecerá con ellos en sus actos de campaña, particularmente en las últimas semanas, para intentar fortalecer su figura que, de por sí, no tiene brillo político propio.

Pérez, en caso de salir triunfante, no podrá hacer mucho en la Municipalidad porque desde el principio deberá responder a los pedidos varios de presidentes de seccional que lo apoyan, a los sindicatos de funcionarios y a los concejales, que pretenderán conservar el mismo poder e influencia que tienen actualmente.

En tanto, la candidata opositora Soledad Núñez deberá convencer al electorado que tiene las agallas para ocupar la intendencia y, en caso de ganar, será clave que tenga mayoría en la Junta Municipal, mostrar fortaleza para resistir las presiones y capacidad de negociación.

La propuesta colorada es la del añejo gatopardismo: que algo cambie para que todo siga igual.

Parafraseando a Luis María Argaña, los colorados confían en ganar la elección por su disciplina electoral y su mayoría, sea el candidato el Pato Donald, ñakyrã pire o Camilo Pérez.