Elija usted con quiénes se indignará

Los médicos del sector público provocaron indignación en círculos políticos, periodísticos y redesocialeros. Varios indignados son indisimulablemente idólatras del Quincho. Cómo querría un médico ganar 15 millones —por decir una cifra—, si no hay plata, brama el militante. Pero hay plata para la hija de Alliana, que gana 18 millones sin prestar servicio alguno que se conozca.

El ejemplo de la hija del vicepresidente es recurrente. Una muestra patética de que este gobierno “no piensa en ti ni piensa en mí”, como decía el Negro Rada. Piensa prioritariamente en el beneficio propio. Esto hace que el dinero del Estado —nuestro dinero— vaya a la mafia del poder y no a los sectores naturales: salud y educación, fundamentalmente.

El clan familiar de Alliana, compuesto por 11 personas, le cuesta al pueblo más de 3 mil millones anuales. Dicho clan, amamantado por el Estado, incluye a su suegra, su cuñado, primos y demás deudos. Imagínense si Alliana llega a presidente.

Dos de sus primos tienen “modestos” salarios en Yacyretá (cupo del vicepresidente): Carlos Jorge Zarza Alliana (18 millones y monedas) y Ricardo Rodrigo Torres Alliana (poco más de 72 millones 800 mil).

Hay varios clanes familiares parásitos del Estado, al que desangran con alevosía.

Y hablando de Yacyretá, en julio pasado la Entidad Binacional pagó en horas extras la bonita suma (dirían los locutores antiguos) de G. 2.938.613.046. Algunos personajes, insignes correlí, cobraron como extra el equivalente de su salario.

Un señor llamado Carlos Ramón Rotela Villalba percibió en julio G. 22.238.872 en horas extraordinarias. Además, embolsó un salario de 18.818.140 y 8.286.673 en bonificaciones. En total recaudó 49.343.685 ese mes. Qué país aguantaría semejante sangría sin contrapartida verificable alguna. Si esto no es un despojo es algo demasiado parecido.

De Itaipú no hablemos porque ahí el derrame adquiere caracteres grotescos de tan dramáticos. El saqueo allí no tiene ningún control. A propósito, sería bueno saber si ya se distribuyeron los impresos que Itaipú “licitó” a escondidas en diciembre pasado de consuno con el Ministerio de Educación y la Organización de Estados Iberoamericanos. Llamativamente una sola editorial se enteró de tal llamado, la editorial Atlas, mimada del gobierno. Se presentó y ganó, lógico. Y se alzó con una bolsa de 7 millones de dólares, que habrá venido bien para el pandulce.

En 2025 los parlamentarios recibieron un aumento de 6 millones de guaraníes, pues ya no podían vivir con 32 millones. Fueron a 38 millones. Algunos de ellos “trabajan” dos horas semanales.

Hay más: el Estado gasta anualmente entre 80 y 100 millones de dólares en seguros privados para funcionarios. ¿Por qué debemos pagarles seguro VIP a los funcionarios? Averígüelo, Vargas.

Ante estas “prioridades” —nepotismo, seguros para correlí— no sobra plata para los médicos, que tienen la insignificante tarea de preservar la salud y salvar la vida de la gente. Desde luego, su misión no es tan importante como el patriótico desplume del clan Alliana.

En fin, indígnese usted con quien quiera.

nerifarina@gmail.com