Máquinas y el proselitismo

Portada alusiva a las Elecciones Municipales 2026.
Portada alusiva a las Elecciones Municipales 2026.

Cuando llegan las elecciones, las máquinas viales municipales parecen recuperar fuerzas y aparecen en los lugares donde algunos políticos necesitan mostrar gestión y congraciarse con los electores, utilizando los equipos viales de la Municipalidad de Carapeguá. El problema es que esos equipos viales no pertenecen a ningún candidato: son bienes públicos y su mantenimiento se paga con el dinero de la ciudadanía.

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Mientras se movilizan para intervenciones que pueden generar réditos políticos, los eternos problemas de los caminos terraplenados siguen sin solución. Mientras tanto, los barrios y compañías continúan soportando caminos deteriorados, llenos de pozos y prácticamente intransitables en varios sectores, pero las maquinarias nunca llegan cuando el ciudadano pide.

En Carapeguá, el uso de equipos viales municipales vuelve a generar cuestionamientos por su coincidencia con la campaña de candidatos a concejales que buscan llegar a la Municipalidad. Otros que pretenden su reelección y que han respaldado la gestión del intendente Luciano Cañete (ANR-HC) también tienen a su disposición las maquinarias y utilizan con fines partidarios.

La vieja práctica de hacer uso y abuso de autoridad destinando equipos viales para el sector oficialista transmite un mensaje equivocado: que el poder político puede disponer de los bienes públicos como si fueran propios. No se trata de impedir que las máquinas asistan en los sitios que necesitan reparación; claro que deben trabajar, pero con criterios de necesidad, planificación y beneficio colectivo, y no para favorecer intereses electorales.

Los candidatos que pretenden conquistar el respaldo ciudadano deberían hacerlo con sus propios antecedentes, propuestas y capacidad de gestión, no valiéndose de una estructura municipal que pertenece a todos. La Municipalidad no debe estar al servicio de un partido ni de una candidatura: sino al servicio de la ciudadanía.

La Municipalidad no es propiedad de un partido ni la maquinaria vial es patrimonio de los candidatos. Los equipos fueron adquiridos y son mantenidos con recursos de todos los contribuyentes, incluidos aquellos que no comulgan con el partido de quienes hoy administran la Comuna.

El 4 de octubre, las máquinas volverán a sus galpones, los caminos seguirán allí y los candidatos tendrán que enfrentar las urnas sin el ruido de los motores. Ese día será el ciudadano, y no la maquinaria municipal, quien decidirá quién merece continuar y quién debe quedar en el camino.

emramirez@abc.com.py