El orgullo y la estigmatización se mezclan en nuestra lengua guaraní

Entre persecuciones y hazañas, el guaraní constituye una ventaja cultural que engalana al paraguayo. La rica historia del avañe'ẽ es digna de gratitud y admiración; sin embargo, aún persiste cierta estigmatización hacia nuestra lengua nativa.

Remeras con frases típicas, covers de canciones traducidas y programas de TV doblados al guaraní constituyen algunos de los elementos de una nueva oleada de apreciación de nuestra lengua.
Remeras con frases típicas, covers de canciones traducidas y programas de TV doblados al guaraní constituyen algunos de los elementos de una nueva oleada de apreciación de nuestra lengua.ABC COLOR

“¿Ha upéi?”, “anive nde argel” y “mba'e piko” son frases que usamos en el día a día de manera espontánea. Aunque hables mayoritariamente el castellano, siempre habrá un “ma'éna anga” que delata tu procedencia guaraní.

Remeras con frases típicas, covers de canciones traducidas y programas de TV doblados al guaraní constituyen algunos de los elementos de una nueva oleada de apreciación de nuestra lengua. No obstante, un silencioso menosprecio hacia quienes hablan el segundo idioma oficial de nuestro país, persiste en algunos sectores.

Estas posturas de apreciación y menosprecio se manifestaron a lo largo de varios siglos; desde la colonia, pasando por gobiernos nacionales, esta lengua fue restringida hasta por las cabezas de la emergente república guaraní. Carlos Antonio López, por ejemplo, llegó a prohibir la utilización y enseñanza del guaraní durante su período, por considerar esta lengua como un factor que entorpecía la comunicación.

PUBLICIDAD

Pese al intento de sofocar las expresiones nativas que corren por la sangre paraguaya, durante la Guerra Grande, el guaraní se convirtió en un arma poderosa para comunicarse entre los compatriotas combatientes. Es posible encontrar más escenarios así, en los que un telón de críticas intentaba acabar con la obra guaraní, pero terminaba dando paso a una nueva actuación heroica de la lengua nativa.

Recién el 25 de agosto de 1967, el guaraní fue reconocido como una de las dos lenguas oficiales del país. Posteriormente, en la década de los 90, se estableció la enseñanza obligatoria del idioma en las escuelas y colegios.

Oficializar la lengua e implementarla como materia necesaria no limpió el guaraní de las inmerecidas calumnias. De esta manera, aún hay gente que califica de “guarangos” o “ignorantes” a aquellos que utilizan este idioma como pilar fundamental de su comunicación lingüística.

PUBLICIDAD

Al contrario de esta postura, crecer en un ambiente bilingüe representa una gran ventaja, tanto para el aprendizaje de lenguas extranjeras como para nuestra riqueza cultural. Así pues, un compatriota habla uno de los dos idiomas oficiales con fluidez y, al menos, arma oraciones básicas en su segundo lenguaje.

Otro de los beneficios de esta característica de la lengua del paraguayo es que, según un estudio de la Universidad de Haifa, Israel, una persona que habla más de una lengua tiene mayor facilidad para el aprendizaje posterior de un idioma adicional.

Ahora, cada vez que la vergüenza te impida decir una broma en guaraní, por el temor a parecer valle, recordá que tu trofeo cultural se encuentra englobado en esta lengua. ¡Anike ekyhyje!

Por Belén Cuevas (17 años)

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD