Acoso verbal y físico a las mujeres en las calles, un repudiable problema social

Los toqueteos en el transporte público y frases como “preciosa, dame tu número” por parte de los hombres desubicados a las chicas, constituyen un lamentable problema social. Las mujeres son víctimas constantes de acosos verbales y físicos en las calles.

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Los piropos a las mujeres, por parte de algunos hombres en la vía pública, no son nada nuevos; sin embargo, muchas chicas, hoy día, se sienten indignadas y con un miedo total a la hora de caminar solas en las calles, ya que reciben casi a diario acosos verbales y físicos por parte de algunos hombres maleducados.

Muchas mujeres ya no solo reciben halagos por su belleza, sino también algunos desubicados ya intentan acosarlas verbal y físicamente, persiguiéndolas por las calles. Lo peor del caso es que las víctimas femeninas, en varias ocasiones, ni siquiera saben cómo reaccionar y se suelen quedar “heladas” o advierten verbalmente al personaje con propinarles una bofetada.

Pongámonos por un mínimo momento en los zapatos de alguna de estas chicas: por ejemplo, a tempranas horas de la mañana, una mujer sube al colectivo para dirigirse a su lugar de trabajo; como siempre, el transporte público rebosado de gente en hora pico. La joven, en su afán de acomodarse un poco en el colectivo, tiene que lidiar con pequeños toqueteos e, inclusive, recibir frases como “mi amor” o “preciosa, dame tu número” de muchos desubicados que, en su mayoría, ya son señores de edad.

Otro de los lances más comunes es que las mujeres, al salir de un lugar determinado, como el gimnasio o el trabajo, son perseguidas durante todo el trayecto por sujetos indisciplinados. Ellas, en un estado de desesperación, intentan apurar la marcha y esconderse en algún centro comercial o refugiarse en el amparo de cualquier otra persona desconocida.

Seamos realistas, las mujeres, lastimosamente, no sienten la misma libertad que los hombres al caminar por la vía pública sin que nadie los intente acosar. Sin embargo, en muchos casos, evidentemente, son las mismas chicas las que intentan provocar la morbosidad y la desubicación de los hombres en las calles, usando los shorts demasiado cortos o los escotes muy apretados.

Algunos hombres también dejaron muy en claro en los comentarios de una publicación sobre el acoso en la red social Facebook, que las constantes víctimas mujeres no duden en avisarles e, inclusive, gritar ante cualquier situación de este tipo. Los caballeros están dispuestos a socorrerlas y a “hacer justicia por manos propias”, dejando una buena lección a estos pervertidos.

Como ciudadanos conscientes deberíamos reaccionar ante estos casos de injusticias; las chicas, por su parte, deberían intentar no estar solas tanto tiempo en las calles y mucho menos hasta altas horas de la noche, ya que los personajes con malas intenciones no desaprovechan ni una sola ocasión para cometer sus fechorías.

Por Ricardo Núñez (19 años)

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