Todos conocemos los problemas que producen las drogas: inconvenientes con la familia, secuelas en la salud y daños irreversibles en el sistema nervioso y el cuerpo. Hace pocos años, llegaron a la web unos audios conocidos como “drogas auditivas”; estos sonidos causan sensaciones similares a las que producen estupefacientes como la cocaína o el LSD.
Las llamadas "e-drugs" son comercializadas a través de internet, sus costos varían entre 1 y 5 dólares y pueden ser adquiridas por medio de tarjetas de crédito. Solo se necesita que una persona se haga con el producto para que este sea expandido luego a través del bluetooth o el WhatsApp. En Estados Unidos, Francia y China, las drogas auditivas son muy utilizadas por los adolescentes, es por eso que más estudios están en marcha.
Las personas con adicción a alguna sustancia suelen recurrir a las drogas auditivas para apaciguar su abstinencia, pero los problemas que causan estos audios son igualmente graves que los estupefacientes ya conocidos. Al realizar una prueba a un joven recién expuesto a las e-drugs, los estudios no revelan anomalías, pues ninguna sustancia fue introducida al cuerpo, entonces, es difícil de probar que alguien utilice estos audios.
Estas drogas son sonidos compuestos por ondas binaurales apenas percibidas por el oído, el cerebro modifica su estado fisiológico y genera una serie de cambios en el comportamiento físico, motor y conductual. Según estudios y pruebas, el uso de las e-drugs puede causar cambios en la frecuencia cardíaca y en la respiración, sudoración, adormecimiento, estado de relajación inducido y alucinaciones durante la escucha de estos audios.
El rango de edad de los adolescentes y jóvenes que más consumen estas sustancias oscila entre 16 y 20 años; sorprendentemente, las estadísticas revelan que hay más mujeres que adquieren estos audios que hombres.
La poca información sobre estas drogas puede causar que los padres crean que sus hijos simplemente están escuchando música, cuando en realidad estos audios están causando estragos en su sistema nervioso. Así que cuidate mucho de las e-drugs, pueden parecer o empezar como un juego, pero sus daños son irreversibles en la mayoría de los casos.
Por Diego Benítez (18 años)
