Robert Piris Da Motta es un jugador futbolísticamente nacido en Rubio Ñu, pero que brilló en Olimpia; la pasantía por El Decano le otorgó la posibilidad de vestir la Albirroja, en la época de Ramón Díaz. Hoy, el presente del futbolista es otro y su reputación se ha visto manchada por los malos asesores y las decisiones incorrectas.
La “novela” Piris Da Motta-Olimpia duró tanto que la gente ya se cansó de escuchar lo mismo de siempre: Marco Trovato, presidente del Decano, dice que el jugador no firmó contrato y falló al club y, por el otro lado, el futbolista estuvo escondido sin contactos con la prensa. El caso llegó a su punto más denso cuando Olimpia presentó una demanda en la Fifa, en contra del jugador.
Tras varios meses de esta novela, el jugador volvió a su club de origen, Rubio Ñu, con el que ya entrenó e incluso disputó un partido, la semana pasada; el caso parecía cerrado. Pero, el presidente de la APF, Robert Harrison, afirmó días atrás que Piris Da Motta está imposibilitado de jugar con la selección, mientras sigan existiendo los problemas con el club Olimpia.
Esto es negativo para la selección, ya que Robert Piris es un buen jugador y un gran referente en el mediocampo. Además, es triste saber que un futbolista tan joven haya manchado su nombre por una tontería y por el mal asesoramiento que recibía de su representante. Algunos hinchas opinaron en las redes sociales que a Piris "se le subieron los humos" por su gran momento en el Decano y que “ya se creía la estrella”.
En nuestro país existen centenares de buenos futbolistas que se pierden por el camino, ya sea por falta de oportunidades o mal asesoramiento. El caso Robert Piris es un episodio más en el que el jugador se deja llevar por lo que él cree son buenos consejos. Por el bien del fútbol, de la Albirroja y de la persona, esperamos que esta novela termine definitivamente y podamos volver a disfrutar del talento de Piris Da Motta en la Albirroja y, por qué no, nuevamente en el Olimpia.
Por Brian Cáceres Verón (17 años)
