Andrea Gauto es una joven artista; se caracteriza por ejecutar varios instrumentos musicales. “Todo comenzó a los nueve años, cuando mi mami me había regalado mi primera guitarra, ella fue la principal motivadora para que yo me adentre al mundo del arte”, recuerda.
La joven, hoy día, es la única mujer del grupo “Pasión musical” conformado por seis integrantes. “Cuando estoy en el escenario, me siento en otra dimensión; vivir, palpar y ver que la gente vibra con los temas que uno hace, me llena de satisfacción y felicidad. Notar el cariño de las personas es lo mejor que le puede pasar a una artista”, comenta Andrea.
La artista afirma que es hábil tocando la guitarra, el arpa y el violín, también se destaca en la vocalización. “Creo que no hay mucho secreto para la ejecución de los instrumentos musicales. Perseverar, estudiar y no dejar de practicar un solo día si es posible”, explica la joven.
“Al comienzo, yo era la vocalista de nuestro grupo, pero como se dice comúnmente: siendo cantante soy una excelente instrumentista. Desde aquel entonces, prefiero ejecutar los artefactos musicales”, declara.
La cordillerana es creedora fiel de que un músico verdadero realiza su labor “por amor al arte”, más allá de ser remunerado o no en este oficio. “Tuvimos altibajos en varios momentos, en lo económico y social, pero igual, nuestra pasión por la música siempre se impuso ante cualquier situación y obstáculo”, afirma.
La joven dice que su grupo se centra en el folclore paraguayo y va dirigido a personas adultas. “Piririta o el famoso Pájaro campana son capaces de romper cualquier esquema festivo; los versos instrumentales que realizamos también hacen vibrar a nuestro público”, comenta.
“Tengo una anécdota bastante especial con el grupo cuando nos tocó hacer un show en Guinea Ecuatorial, del continente africano, para la primera dama de esa nación. Era su cumpleaños y, por supuesto, el acontecimiento fue un despliegue festivo impresionante; fuimos declarados embajadores de la música paraguaya por ese país”, recuerda.
“'Pienso, creo, sueño y me atrevo' es mi frase motivacional, aplicable tanto en mi labor artística como en la vida personal”. Por último, la instrumentista aconseja a los jóvenes que si tienen un anhelo, vayan detrás de él sea como sea, ya que nada es imposible si uno realmente se propone lograrlo.
Por Ricardo Núñez (19 años)
