Comentario: El banquete de los mordedores. Por Guillermo Domaniczky
El vicepresidente está en un brete. Si después de las municipales anuncia a Juan Carlos Baruja como su compañero de chapa, la decisión inevitablemente se asociará a una imposición, más allá de la imagen de autonomía y liderazgo que intentó proyectar el miércoles pasado, con las declaraciones que dio tras reunirse con el expresidente Horacio Cartes.