La iniciativa, impulsada por legisladores oficialistas, buscaba que el Senado paraguayo manifieste su rechazo a los actos de violencia y agresión militar atribuidos a Irán contra los Emiratos Árabes Unidos y otros países de la región del Golfo Pérsico.
El documento señalaba que dichas acciones violan el derecho internacional humanitario y denunciaba abusos contra los derechos humanos en comunidades afectadas por el conflicto armado en curso en la región.
Sin embargo, la esencia del proyecto generó una fuerte división entre los senadores. La senadora Esperanza Martínez, del Partido Participación Ciudadana (PPC), adelantó su rechazo al proyecto y afirmó que la declaración presenta una visión parcial del conflicto.
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Según la legisladora, la iniciativa condena la respuesta iraní pero omite el ataque previo de Estados Unidos contra territorio iraní, al que calificó como el desencadenante de la escalada.
“No vengo a defender al régimen iraní ni a justificar ataques contra civiles, pero sí a señalar la doble vara de este proyecto”, afirmó.
Martínez también cuestionó la política exterior del gobierno de Santiago Peña, señalando que Paraguay no debería actuar como vocero de potencias extranjeras.
“Nuestro país tiene que tener una posición soberana, antibelicista y coherente. Paraguay no puede convertirse en un repetidor automático del discurso de Washington”, sostuvo.
Filizzola critica la política exterior del Gobierno
El senador Rafael Filizzola (PDP) también rechazó el documento y calificó la política internacional paraguaya como “la más estúpida que se nos pueda ocurrir”.
El legislador argumentó que Paraguay carece de poder económico o militar para intervenir en disputas globales y advirtió que apoyar la lógica de la guerra preventiva debilita el sistema internacional.
“Somos un país pequeño y estamos alentando la ley del más fuerte, dejando de lado el sistema de las Naciones Unidas”, afirmó.
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Desde el sector opositor, el senador Éver Villalba (PLRA) cuestionó duramente al gobierno de Peña y sostuvo que el país debería concentrarse en problemas internos como corrupción, inseguridad y narcotráfico.
“Si tanto quiere dar la guerra, que venga a dar la guerra contra la corrupción, contra la inseguridad, contra el crimen organizado”, expresó.
El senador Patrick Kemper (ANR, HC) valoró la presentación del proyecto y señaló que es importante condenar violaciones a los derechos humanos.
Cruce verbal entre senadores
Durante el debate también protagonizó un cruce verbal Rafael Filizzola (PDP) con el senador Patrick Kemper, que elevó la tensión en la sesión. Filizzola trató de burro a Kemper y este lo trató de maricón.
Por su parte, el senador Eduardo Nakayama defendió la declaración y aclaró que varios países del Golfo fueron atacados sin haber participado previamente en el conflicto.
El legislador también criticó al régimen iraní por la represión interna y restricciones a los derechos de las mujeres, citando denuncias de organismos internacionales.
El argumento para postergar: miles esperan por la Caja Fiscal
Finalmente, el senador colorado Ramón Retamozo planteó postergar el tratamiento del proyecto.
El legislador argumentó que más de 5.000 personas se encontraban pendientes del debate sobre la Caja Fiscal, por lo que consideró inapropiado seguir discutiendo un tema internacional.
“Tenemos miles de personas esperando por un tema que afecta directamente a los paraguayos y nosotros estamos discutiendo algo que ocurre a 15.000 kilómetros”, sostuvo.
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La senadora Yolanda Paredes (Cruzada Nacional) acompañó la moción y pidió priorizar las urgencias nacionales.
Tras las intervenciones y el clima de tensión en el recinto, el Senado aprobó por unanimidad la postergación del proyecto de declaración, que quedará pendiente para una futura sesión.
