Pobladores de la ciudad de Laureles, departamento de Ñeembucú, denunciaron una presunta injerencia política en el puesto de salud de esta localidad. Señalaron directamente al precandidato a intendente por el movimiento Honor Colorado (HC), Agustín “Piti” Cuevas, de influir en decisiones internas del servicio sanitario.

La denuncia fue expuesta por la ciudadana Noelia Galeano, quien apuntó al exintendente y actual precandidato “Piti” Cuevas.
Según manifestó, el dirigente tendría fuerte influencia sobre autoridades sanitarias y gestionaría cambios de funcionarios mediante contactos políticos de alto nivel.
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“Ese exintendente mete la mano en todo y no le vamos a permitir. Yo fui concejal cuando él fue intendente y ya le denunciamos por irregularidades. Ahora quiere volver y no lo vamos a permitir”, expresó Galeano.

Cuestionó además que un funcionario haya sido cambiado de funciones, pasando de chofer de ambulancia a tareas de limpieza, lo que calificó como “denigrante”.
Las críticas se intensificaron tras la designación de la nueva directora del puesto de salud, Ana Paula Velázquez, quien asumió el cargo hace dos semanas.
Según los denunciantes, una de sus primeras decisiones fue el criticado cambio del conductor de la ambulancia, generando malestar en la comunidad.
Otro punto sensible es el uso de la ambulancia recientemente incorporada, que —según los pobladores— no estaría siendo utilizada de forma equitativa, sino presuntamente en favor de un sector político, lo que consideran una situación grave.
Ante este escenario, los lugareños exigieron explicaciones al director de la Duodécima Región Sanitaria, doctor Arnaldo Espínola, a quien pidieron garantizar transparencia en la gestión del centro asistencial.
Incluso advirtieron que no descartan movilizaciones si no obtienen respuestas.
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Por su parte, Espínola dijo conocer la realidad de Laureles y recordó que trabajó durante dos años en la comunidad como médico residente. Afirmó que no permitirá injerencias políticas.
“Nosotros no venimos a perseguir a nadie. Si hay algún tipo de persecución, que se haga de manera formal la denuncia para seguir el procedimiento”, indicó.
Añadió que la directiva es trabajar en armonía y que cada funcionario cumpla su rol.
Respecto al caso del chofer, explicó que figura como personal de apoyo, por lo que la asignación de funciones depende de la directora, según las necesidades del servicio. Sin embargo, sus explicaciones no lograron calmar los ánimos.
La reunión con los pobladores subió de tono y terminó abruptamente cuando el doctor Espínola se retiró del lugar en medio de reclamos, sin lograr consenso con la comunidad.
