La solicitud fue presentada hoy ante el presidente del Senado, Basilio Núñez, invocando el artículo 201 de la Constitución Nacional. El punto central: uso indebido de influencias, fehacientemente comprobado, la causal más grave prevista para la expulsión de un legislador.
Por unanimidad los legisladores concuerdan que el pedido deja en evidencia que el caso sobrepasó los límites de la tolerancia institucional.
El núcleo de la acusación gira en torno a audios difundidos públicamente, en los que presuntamente se escucha a Vera solicitando un intercambio de carácter sexual involucrando a un menor de edad.
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En uno de los fragmentos, se alude a la idea de una “moneda de cambio”, lo que configura —según el libelo acusatorio- una conducta sumamente comprometedora, de posible relevancia penal y éticamente inadmisible.
El documento sostiene que estos hechos implican:
- Obtención de beneficios personales
- Condicionamientos indebidos
- Uso del cargo para fines ilícitos
Todo ello, agravado por el contexto: un senador de la Nación utilizando su posición de poder.
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Uno de los elementos clave que fue incluido en el texto es el análisis técnico del audio. Un peritaje determinó que:
- Se trata de voz humana real, no generada por inteligencia artificial
- Presenta características de audio ambiente
- Incluye expresiones en guaraní y jopará, difíciles de replicar tecnológicamente
Esto debilita la defensa del legislador, quien había alegado manipulación mediante herramientas digitales.
Un historial que pesa: antecedentes recientes
El caso se suma a antecedentes recientes. En 2025, Vera ya había sido suspendido tras otro escándalo vinculado a audios, en los que se hablaba de presunta compra-venta de votos junto a Norma Aquino.
Para los firmantes del pedido, la reiteración de conductas irregulares terminó por colmar la paciencia del Senado.
El documento es contundente incluso en su tono político e institucional: “Nos vemos en la penosa pero inevitable obligación de reconocer que aún nos queda un largo y difícil camino…”

Los senadores afirman que no se trata de desacreditar a toda la Cámara, sino de separar a quien utilizó el cargo para fines personales en lugar de representar a la ciudadanía.
Uno de los casos más graves de la historia reciente
El libelo no deja lugar a interpretaciones: este episodio es calificado como: “uno de los casos más graves en la reciente historia del Congreso de la República del Paraguay”
No solo por la naturaleza de los hechos, sino por:
- La investidura del implicado
- La posible afectación a un menor
- El uso del poder político como herramienta
El Senado fue convocado a una sesión extraordinaria donde se votará la pérdida de investidura. De aprobarse:
- Javier Vera será removido del cargo
- Se declarará vacante definitiva su banca
- Se iniciará el proceso de reemplazo conforme a la Constitución
La gravedad de las acusaciones, la contundencia del respaldo político al pedido y el impacto público del escándalo exponen una realidad incómoda que una vez mas debe afrontar el Congreso, y en especial la Cámara de Senadores: la crisis de credibilidad y la degradación del Congreso sigue abierta.
