El diputado Adrián “Billy” Vaesken, que es uno de los críticos más fuertes -de arranque- del gobierno de Santiago Peña ha logrado quebrar todo lo que toca, sobre todo para la ciudadanía que hace tiempo lo viene padeciendo hace tiempo y ahora se suma el sector empresarial como Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), sin cuyo apoyo iría en franco debacle.
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“El gobierno de Cartes-Peña ingresa ahora en una picada cuesta abajo con la desaprobación de uno de sus pilares fundamentales que lo ayudo a llegar al poder, su modelo de gestión pública y política está aplazada y se tiene que ir”, sostuvo Vaesken.
No es la primera vez que que el diputado plantea una posible salida anticipada de Peña. Al menos en dos ocasiones anteriores sugirió la posibilidad de articular una mayoría para promover un juicio político contra el presidente, lo cual de momento se ve imposible por la mayoría cartista en el Congreso.
“El sector empresarial esta sintiendo los efectos del aumento de la desigualdad entre paraguayos causado por la concentración de poder del modelo Cartes - Peña”, dijo.
Sobre todo, enfatizó que ahora hasta el sector empresarial empieza a sufrir la mala gestión de este gobierno, que para colmo, se esfuerza en defender a impresentables como los senadores Erico Galeno (condenado en primera instancia a 13 años de cárcel por vínculos con el narcotráfico) y Hernán Rivas, con presunto título falso de abogado y que fue “juez de jueces” en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).
“Este modelo de gestión los está perjudicando (a los empresarios), además de degradar a las instituciones con licitaciones más caras y amañadas”, y otra vez, “sus colaboradores y el propio presidente Peña sostiene a gente como Hernán Rivas o Erico Galeano violando la Constitución con permisos no permitidos por la ley”.
Vaesken remarca que si a esto se le suma que “la precarización el servicio de salud” con el faltante de medicamentos y un “sobregiro” (deudas) en el IPS y el Ministerio de Salud pública y con “un pueblo que no es retribuido con un servicio de transporte y salud pública de calidad” y es obligado a “pagar de su bolsillo lo que está garantizado por la Constitución” se genera un cóctel letal para la economía.
“Eso hace que la plata no alcance, desacelere la economía y termina perjudicando al que produce riqueza”, finalizó.
