En una audiencia pública marcada por la ausencia de los principales gremios empresariales (Feprinco y UIP), el debate sobre la reforma de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasam) subió de tono en la Cámara de Senadores.
La senadora Yolanda Paredes, impulsora del proyecto de ley que busca modificar el mecanismo de ajuste salarial, lanzó duras críticas contra el funcionamiento actual del sistema.
Para Paredes, la Conasam ha dejado de cumplir su rol mediador: “Nos confirmaron que la Conasam no existe, no se reúne ni realiza sus atribuciones. Prácticamente actúan de pasapapeles del Banco Central del Paraguay (BCP)”.
Según su visión, la falta de reuniones técnicas y consultas con los sectores obreros ha vaciado de contenido la función de este ente.
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Uno de los puntos centrales de la discusión es cómo se mide la inflación para determinar los aumentos. Paredes denunció que el índice actual está distorsionado por productos que no representan el consumo real del trabajador promedio.
“Hoy incluyen 460 productos a los que el BCP les hace seguimiento, entre ellos whisky, ñoquis, picaña o notebooks. Eso no es parte de la canasta básica familiar”, señaló.
La propuesta legislativa apunta a que la fijación de precios se base exclusivamente en el poder adquisitivo de alimentación, buscando recuperar lo perdido en la última década.
La senadora lamentó profundamente que el sector privado no acudiera a la cita: “¿Cuál es el mensaje de su ausencia? No nos importa lo que ustedes digan. Ese es el mensaje; cierran las puertas y se niegan al diálogo”.
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La senadora insistió en que no se busca explotar al que produce, sino alcanzar una igualdad social mediante un compromiso tripartito que incluya a técnicos del Ministerio de Economía y del BCP, además de los empleadores.
El Ministerio de Trabajo ha convocado a una mesa de trabajo para el próximo 29 de abril. El objetivo de dicha reunión será sentar a todas las partes para intentar unificar criterios técnicos y buscar un reajuste que, finalmente, alivie el bolsillo del trabajador.
