En el Senado, de la mano de Honor Colorado rápidamente se incluyó en el orden del día de su sesión del miércoles un proyecto de ley “que reglamenta el artículo 189 de la Constitución Nacional”, a fin de habilitar a los expresidentes a que puedan candidatarse a senadores activos, abriendo una innecesaria discusión constitucional sobre la eventual legalidad de esta iniciativa.
Lea más: ¿Por qué el cartismo quiere habilitar a expresidentes como candidatos al Senado?
De hecho, González considera que el debate es innecesario, ya que existe suficiente jurisprudencia en el ámbito judicial y el problema siempre es político/coyuntural. Lo que él reprocha, es la impertinencia ante tantas necesidades reales para la ciudadanía.
“Claro que no es prioridad (este proyecto) para la gente. ¿La gente se muere porque Cartes, o Nicanor o Mario Abdo sean senadores? no le importa a nuestro pueblo", cuestionó el diputado colorado disidente.
El mismo acotó que “en este momento y en cualquier otro momento” a su criterio es “absolutamente innecesario” debatir un proyecto de ley como este, primero porque él considera que no debería existir la controversia, y principalmente porque hay miles de otras prioridades.
“Hay necesidades a montones, por ejemplo el seguir su estudiando el subsidio a las personas con discapacidad, que hoy en día uno de los requisitos de la ley actual es que tengan 60 años de edad para cobrar, y les pregunto acá: ¿qué discapacitado llega a esa edad?“, afirmó como uno de tantos ejemplo.
Tomó ese caso como referencia, ya que el mismo cartismo que apura un debate sobre la senaduría vitalicia es el que viene trancando hace dos años un proyecto para pensión a personas con discapacidad severa.
Ley es innecesaria, a su criterio
En su carácter de miembro de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el diputado Roberto González reiteró su posición de hace tiempo, que para él no hay impedimento de que un expresidente de la República renuncie a la senaduría vitalicia y pueda ser electo senador activo.
Pese a que el artículo 189 de la Constitución señala taxativamente que los presidentes que culminen su mandato “serán senadores vitalicios”, para González “no existe vacío legal, existen errores garrafales de los senadores que gua´u se creen constitucionalistas” y que impidieron hasta ahora que expresidentes electos sean senadores activos.
“No hay nada que reglamentarse. Entre las inhabilidades (para se senador) no está en uno de los incisos el ser senador vitalicio”, sostuvo, afirmando además que para él, la senaduría vitalicia es un cargo honorífico al que se puede renunciar.
Recordó que hay jurisprudencia en cuanto a fallos de la Corte Suprema de Justicia, con los casos de Nicanor Duarte Frutos y Horacio Cartes, y que el problema es político al momento del juramento, es decir, es un problema de mayorías y no legal.
“Esto se puede renunciar, ¿por qué? porque es un cargo honorífico y cuando el cargo honorífico infringe un año, como el no poder candidatarte, entonces que simpático es que vos sigas sometido a ese cargo que es un ‘premio’“, insistió, a la par de considerar un contrasentido que por ejemplo, uno que fue echado de ser presidente como Fernando Lugo, sí pueda ser senador.
Afirmó que su postura no está influida por el líder de su movimiento, el presidente Mario Abdo Benítez, que en varias ocasiones les señaló que no tiene intención de candidatarse a senador ni a ir por la reelección.
Finalmente, agregó a su argumento que “expresidentes (Nicanor y Cartes) ya se han postulado para la senaduría activa y fueron impugnados por sus contendores, y eso se sustanció primero y rechazado en el Tribunal Partidario que sostienen que pueden ser electos senadores activos. Luego van al Tribunal Superior de Justicia Electoral dice lo mismo. (..) De vuelta por vía de inconsttiucionalidad van a la Corte Suprema de Justicia y dice, no es inconstitucional, y no termina ahi, fueron electos y proclamados”.
Todo esto para insistir con que “no es un problema legal, es un problema político” ya que una mayoría circunstancial desoyeron una disposición legal que “ya pasó por todos los cedazos” legales.
