La decisión contradice de manera directa las recientes declaraciones realizadas por el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, quien había asegurado públicamente que el cartismo contaba con los votos necesarios para aprobar la iniciativa.
Horas antes de la exclusión, Núñez insistía en que el oficialismo tenía el respaldo suficiente para impulsar la normativa, defendiendo la intención de reglamentar por ley lo que numerosos constitucionalistas consideran una alteración del texto constitucional.
Sin embargo, la retirada del proyecto del temario oficial demuestra que el cartismo no logró consolidar la mayoría requerida y terminó retrocediendo ante el riesgo de una derrota política y pública.
Lo que plantea el proyecto de ley
El proyecto buscaba modificar en la práctica el alcance del artículo 189, que establece que los expresidentes serán senadores vitalicios con voz pero sin voto.
Diversos sectores políticos y jurídicos habían denunciado que la iniciativa constituía un intento de atropellar la Constitución Nacional, utilizando una ley ordinaria para alterar una norma constitucional taxativa.
La creciente presión de legisladores opositores, disidentes colorados y constitucionalistas habría sido clave para impedir que el proyecto avanzara en esta sesión.
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Las críticas se centraban en que cualquier modificación real del artículo 189 requeriría una reforma constitucional, no una simple reglamentación legislativa.
Derrota política para el cartismo
El retroceso supone un golpe para la estrategia del oficialismo, que pretendía consolidar una interpretación favorable para que expresidentes puedan acceder a bancas activas en el Senado, blindando futuras aspiraciones políticas.
La exclusión también deja en evidencia contradicciones dentro del propio cartismo, especialmente entre la postura pública de Bachi Núñez y la realidad parlamentaria.
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Con la retirada del proyecto, el Senado desactivó al menos por ahora un debate que amenazaba con profundizar tensiones políticas, jurídicas e institucionales.
El cartismo retrocedió, el tratamiento quedó suspendido y el intento de imponer una reglamentación considerada inconstitucional quedó frenado en esta jornada, aunque el debate sobre las senadurías vitalicias seguirá abierto.
