La sesión extraordinaria de la Junta Municipal se trasladó a una vivienda particular porque el reglamento permite sesionar en otro lugar en casos de fuerza mayor. La medida fue adoptada debido a que la turba de unas 100 personas afines al intendente renunciante, Gustavo Penayo Arce (ANR), rodeó la Municipalidad y, munidas de huevos, maderas, piedras y agua, lanzaron objetos contra los ediles que llegaron para participar de la sesión.

La presencia de efectivos antimotines y del Grupo Especial de Operaciones (GEO) impidió que la situación pasara a mayores. Incluso, algunas seguidoras de Penayo Arce intentaron sobrepasar la línea de protección establecida por los agentes policiales.
El inconveniente surgió tras la elección de Rubén Pedrozo (ANR) como intendente interino por mayoría de la Junta Municipal. Pedrozo no pertenece a la línea política del intendente renunciante, Penayo Arce, quien ahora sostiene que “no renunció”.
La situación se originó debido a que el candidato cartista Hernán Olavarrieta, impulsado para sustituir a Penayo, no consiguió los votos necesarios para ser electo intendente interino.
Penayo busca su reelección y está obligado a dejar el cargo tres meses antes de las elecciones municipales previstas para el próximo 4 de octubre.
Para la toma de posesión de Pedrozo como nuevo intendente interino, ayer se realizó en su vivienda la sesión extraordinaria convocada por el vicepresidente del órgano deliberativo, Luis Carlos Agüero (PLRA). Agüero asumió dicha determinación ante la negativa de la presidenta de la Junta Municipal, Lidia Téllez (ANR), de convocar a la sesión.
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Juró el nuevo interino
El cargo de intendente interino quedó legitimado con el juramento y la presencia de siete de los doce concejales que integran la Junta Municipal. Participaron del juramento los ediles Luis Carlos Agüero (PLRA), José Domingo Villalba (PLRA), Cayo Ignacio Barboza (ANR), Lucas Giménez (PLRA), Mabel Schupp (PLRA), David Rojas (PLRA) y Rubén Pedrozo (ANR).

Estuvieron ausentes los concejales Julia Armas (PLRA), actual candidata a concejal por la ANR y aliada del intendente renunciante, además de los ediles colorados Lidia Téllez, presidenta de la Junta Municipal; Hernán Olavarrieta, Juan Benítez y María Elisa Espínola de Villalba.
El intendente interino señaló que juró ante sus pares en presencia de un escribano público —cuyos datos no quiso revelar— y que la sesión se desarrolló con un único punto en el orden del día: su juramento como ejecutivo comunal para completar el período hasta noviembre de este año.
También indicó que comunicarán el proceso de elección y juramento a las autoridades pertinentes y que notificarán formalmente a Penayo Arce.
Polémica por las actas
Para frenar el acto, los cartistas habrían hecho “desaparecer” el libro de actas donde consta todo lo actuado en la sesión del 3 de junio. Además, la funcionaria encargada de custodiar dicho documento no se presentó en la Junta Municipal.
Pedrozo manifestó que la secretaria de la Junta Municipal, Cintia Quintana, no asistió a la sesión pese a que inicialmente había confirmado su presencia.

Posteriormente dejó de responder mensajes y llamadas. Sin embargo, se supo que presentó un permiso de 10 días. Según explicó, esta situación podría derivar en la apertura de un sumario administrativo.
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Por su parte, el intendente renunciante sostuvo que el proceso de elección del interino carece de validez porque, según argumentó, tiene plazo hasta el 4 de julio para presentar formalmente su renuncia.
Añadió que la presidenta de la Junta Municipal le devolvió el documento porque no estaba rubricado por un escribano, tal como —según afirmó— exige la ley.
No obstante, Penayo estuvo presente en la sesión en la que se trató su renuncia y donde ocho concejales votaron por su aceptación.
