El reporte oficial del Gabinete Civil del presidente Santiago Peña, al 30 de abril de 2026, deja al descubierto una falsa austeridad en el manejo de los recursos públicos. Mientras los rubros históricamente más cuestionados presentan reducciones en los papeles, otros ítems sufrieron incrementos exponenciales para este año.
La documentación detalla que los pasajes y viáticos tuvieron un recorte global de G. 2.614 millones. El recorte principal se dio en los pasajes, que cayeron G. 1.549 millones. El presupuesto inicial de G. 3.147 millones quedó reducido a G. 1.598 millones.
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Este ajuste ocurre luego de múltiples cuestionamientos debido a que Santiago Peña ha estado en el ojo de la tormenta por sus incesantes salidas internacionales desde su llegada al Palacio de López, habiendo completado recientemente su viaje número 67 en menos de tres años de mandato. En sintonía con esto, los viáticos bajaron G. 1.065 millones, pasando de una previsión inicial de G. 2.062 millones a un monto provisorio de G. 997 millones.
Eventos y opacidad
Sin embargo, el supuesto ahorro en viajes quedó completamente anulado por incrementos en otros seis ítems, que en conjunto suman G. 5.981 millones.

El primer gran salto se dio en los servicios de ceremonial, que treparon de G. 3.465 millones a G. 4.373 millones; un incremento –hasta ahora– de G. 908 millones. A esto se suma el rubro de catering (bocaditos y otros), que escaló de G. 308 millones a G. 460 millones (G. 152 millones más).
La opacidad en el manejo de la plata pública también aparece bajo la denominación de “Otros servicios en general” –gasto que no estaba previsto para este año y al que se le asignaron con el transcurrir de los primeros meses G. 174 millones–. El clasificador presupuestario define este ítem como gastos en servicios no personales no especificados, una “bolsa” que vuelve a incluir ceremonial, vigilancia y más catering.
Equipos militares
Con todo, el verdadero zarpazo al presupuesto se registra en la previsión para la adquisición de equipos militares y de seguridad. De arrancar el año en cero, el rubro se infló repentinamente a G. 4.008 millones.
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Según el clasificador presupuestario, estos millonarios fondos están destinados a compras de alto impacto. Desde armas, municiones y blindados, hasta aeronaves y embarcaciones operadas por las Fuerzas Militares o la Policía Nacional. La millonaria inyección económica a las puertas del Palacio de López también abarca repuestos sofisticados y mantenimiento de alta precisión para material bélico y de transporte táctico.
Ya utilizó el 50% de sus gastos reservados
Otro rubro bajo la lupa y fuertemente blindado por el secreto oficial es el de los gastos reservados. La planilla de ejecución del Gabinete Civil de Santiago Peña revela que, al 30 de abril pasado, la Presidencia ya consumió la mitad de estos fondos discrecionales. De un monto total de G. 4.000 millones, ya se esfumaron G. 2.000 millones (con G. 500 millones pendientes de pago a esa fecha). Según el clasificador presupuestario, estos fondos son de uso absolutamente discrecional y bajo el argumento de la “seguridad nacional” gozan del privilegio de la opacidad. No requieren rendición de cuentas, facturas ni discriminación de gastos para el acceso a la ciudadanía, convirtiéndose en el cheque en blanco del Ejecutivo. Este ítem hasta 2023 era solo de G. 2.500 millones.
