San Pedro de Ycuamandyyú: Una ciudad en debacle le espera al intendente electo

La terminal de ómnibus con evidentes signos de abandono desnuda el panorama de abandono en la capital departamental.
La terminal de ómnibus, con evidentes signos de abandono, refleja el deterioro de la capital departamental.Omar Acosta

SAN PEDRO DE YCUAMANDYYÚ. Calles destrozadas, espacios públicos abandonados, maquinaria obsoleta, deudas con funcionarios y deficiencias en los servicios municipales forman parte del escenario que enfrentará el intendente electo Blas “Tito” Panza (Alianza).

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La ciudad de San Pedro de Ycuamandyyú arrastra una prolongada crisis administrativa y de infraestructura, que se habría profundizado durante los últimos tres periodos de gobierno municipal. Plazas en malas condiciones, veredas ocupadas por vendedores ambulantes, deficiencias en la recolección de basura y una terminal de ómnibus con evidentes signos de abandono integran el panorama.

Se suman obras inconclusas, cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos y retrasos en el pago de salarios. Las constantes lluvias agravaron, además, el estado de las calles y los caminos de tierra, mientras la crecida de los cauces hídricos mantiene en alerta a pobladores de zonas ribereñas.

La situación es aún más complicada en las zonas rurales. En comunidades como Barbero, Piri Pucú, San Pedro Poty y Mbokajaty, del distrito de San Pedro de Ycuamandyyú
La situación es aún más complicada en las zonas rurales. En comunidades como Barbero, Piri Pucú, San Pedro Poty y Mbokajaty, del distrito de San Pedro de Ycuamandyyú

Una crisis que se arrastra de administración en administración

El deterioro institucional tiene antecedentes en varias administraciones coloradas. Juan Carlos Rodríguez recuperó el municipio para la ANR y ejerció un periodo antes de ser sucedido por su sobrino, Gustavo Rodríguez, quien fue electo y posteriormente logró la reelección, pese a los cuestionamientos a su gestión.

Durante el segundo periodo de gobierno de Gustavo Rodríguez, las denuncias ciudadanas y las movilizaciones derivaron en la intervención de la Municipalidad. En ese proceso se detectó un presunto daño patrimonial superior a G. 18.000 millones.

El entonces intendente, quien actualmente afronta un proceso judicial, presentó su renuncia poco antes de que la Cámara de Diputados pudiera resolver su destitución.

El concejal colorado Francisco González (fallecido) ejerció la intendencia de forma interina durante el proceso político previo a la nueva candidatura de Rodríguez. Tras la renuncia de este en su segundo periodo, asumió interinamente el edil Rodrigo Molinas (ANR), quien, en la Junta Municipal, mantuvo una postura crítica hacia la administración de Rodríguez.

Posteriormente, se convocaron nuevas elecciones y resultó electo Carlos Quiñónez (ANR-HC), quien había prometido encaminar la gestión y hacer historia en la ciudad. Sin embargo, al cierre de su administración persisten los reclamos por el deterioro urbano, las deudas y las deficiencias en los servicios municipales.

Tito Panza
Blas "Tito" Panza (Alianza), intendente electo de San Pedro de Ycuamandyyú. Asumirá en noviembre próximo.

La oposición vuelve al poder con grandes desafíos

Luego de tres periodos de predominio colorado, la ANR perdió la capital del segundo departamento en las últimas elecciones municipales. La victoria de Blas “Tito” Panza, liberal que se postuló por una alianza de partidos y movimientos, marca un cambio político en San Pedro de Ycuamandyyú.

No obstante, el desafío del nuevo jefe comunal será mucho mayor que el cambio de signo político. Deberá encarar la recuperación de los espacios públicos, mejorar los servicios básicos, atender las obligaciones financieras de la institución y poner en condiciones las calles y los caminos, además de transparentar la administración de los recursos municipales.

La ciudadanía espera respuestas concretas después de años de cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción, deficiencias administrativas y promesas incumplidas. Panza recibirá una ciudad golpeada por las gestiones de sus antecesores y una institución que necesita recuperar su capacidad de gestión y la confianza de los contribuyentes.