La Junta Municipal saliente del distrito de Nanawa (ex Puerto Elsa), localidad del departamento de Presidente Hayes, declaró persona no grata a Claudio Nicolás Samaniego (ANR, HC), intendente saliente de la localidad, ante el estado de la ciudad y el descontento de los vecinos.
Con esto concluye formalmente el largo conflicto entre el colegiado y el Ejecutivo municipal, supuesto protegido del presidente del Senado, Basilio “Bachi” Núñez (ANR, oficialista).
El jefe municipal saliente incluso había retenido el salario de los ediles durante varios años, mientras que la Junta elevó numerosas denuncias por presuntas irregularidades y desvíos de fondos ante la Cámara de Diputados, la Contraloría General de la República y el Ministerio Público, instancias que nunca avanzaron.
En el artículo N° 2 de la resolución, el colegiado también se atribuye la facultad de prohibir la participación o invitación oficial del intendente saliente en cualquier tipo de actos protocolares, cívicos, culturales o institucionales organizados por el Gobierno Municipal de Nanawa.
¿Cuál fue la reacción de la ciudadanía y los internautas ante la decisión de los concejales?
No obstante, en redes sociales la mayoría de los comentarios de los internautas acusaron a los concejales de haber sido cómplices del intendente saliente y de manifestarse críticos recién ahora que está por dejar el cargo, mientras que el intendente entrante será Carlos García Galeano (ANR).
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En el documento oficial, los ediles afirman que, en representación genuina de la ciudadanía de Nanawa, repudian categóricamente “aquellos antecedentes de gestión que hayan resultado lesivos para los intereses y el desarrollo socioeconómico de la comunidad, los cuales están a la vista”.
Finalmente, los concejales señalan que Samaniego y sus colaboradores han protagonizado supuestos actos y un desempeño administrativo que merecen el más enérgico repudio moral y político por parte de la representación popular de este distrito, habida cuenta del perjuicio ocasionado al erario municipal y el quebrantamiento de la confianza pública depositada por la ciudadanía de Nanawa.

