Decidir con información: por qué la ooforectomía no es una cirugía “menor” pero tampoco una condena

Concepto de salud ovárica.
Concepto de salud ovárica.Shutterstock

Cuando a una mujer le proponen una ooforectomía —extirpar uno o ambos ovarios— es común que escuche dos mensajes opuestos: que “no es nada” porque “los ovarios ya no sirven”, o que “te arruina la vida”. Ninguno de los dos es cierto.

Qué es la ooforectomía y cuándo se indica

La ooforectomía puede ser unilateral (un ovario) o bilateral (los dos). Se indica, por ejemplo, ante ciertos tumores, riesgo genético muy alto de cáncer de ovario, torsión ovárica, endometriosis grave o quistes que no responden a otros tratamientos.

Concepto de ooforectomía.
Concepto de ooforectomía.

No es una cirugía “menor”: implica anestesia, riesgos quirúrgicos y, sobre todo, un cambio hormonal importante si se retiran ambos ovarios antes de la menopausia. Pero tampoco es una sentencia de pérdida de feminidad, deseo o bienestar.

Consentimiento informado: no debe ser un “combo” automático

Concepto de salud ovárica.
Concepto de salud ovárica.

Durante años fue frecuente que se ofreciera extirpar los ovarios “ya que estamos”, al hacer una histerectomía u otra cirugía ginecológica, incluso sin una indicación clara. Hoy las guías insisten en lo contrario:

  • evaluación personalizada de riesgos y beneficios
  • explicación clara de alternativas
  • respeto al deseo y proyecto de vida de la paciente

El consentimiento informado no es firmar un papel: es entender qué se gana, qué se pierde y qué se puede hacer después para cuidar la salud hormonal y sexual.

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Deseo sexual: por qué no desaparece automáticamente

Uno de los miedos más grandes es “no voy a querer tener relaciones nunca más”. El deseo sexual no depende solo de los ovarios. Intervienen el cerebro, la historia personal, la pareja, el estrés, la autoestima y también las hormonas.

Concepto de salud ovárica.
Concepto de salud ovárica.

Tras una ooforectomía bilateral en mujeres premenopáusicas sí puede disminuir el deseo, sobre todo si no se ofrece tratamiento hormonal. Pero no ocurre en todas. Muchas mantienen una vida sexual activa y placentera, especialmente cuando reciben apoyo médico y psicológico.

Cuando se retira solo un ovario, la mayoría de las veces el ciclo y el deseo cambian poco o nada.

Hormonas: uno o dos ovarios no son lo mismo

Los ovarios producen estrógenos, progesterona y también andrógenos (como testosterona), que influyen en energía, deseo y sensación de bienestar.

Concepto de salud ovárica.
Concepto de salud ovárica.
  • Si se quita un solo ovario, el otro suele compensar.
  • Si se quitan los dos antes de la menopausia, la caída hormonal es brusca.

En estos casos, un abordaje fino importa: terapia de reemplazo con estrógenos, y en algunas mujeres, considerar andrógenos; monitorear huesos, corazón y estado de ánimo.

El cerebro es el órgano sexual central: sin acompañamiento, el impacto emocional, el miedo o la depresión pueden pesar más que la falta de hormonas.

¿“Engorda porque te sacan los ovarios”?

La frase es frecuente, pero simplifica demasiado. Tras una ooforectomía pueden ocurrir:

  • menor gasto energético en reposo
  • cambios en la distribución de la grasa (más abdominal)
  • sedentarismo en el posoperatorio
  • aumento del apetito por ansiedad o mal dormir

Eso favorece el aumento de peso, pero no es “la operación” por sí sola. Separar causa y correlación ayuda: la menopausia quirúrgica acelera procesos que también ocurren con la edad y el sedentarismo.

Plan de movimiento temprano, alimentación cuidada y, si corresponde, terapia hormonal, reducen mucho ese riesgo.

Menopausia quirúrgica vs. menopausia natural

Cuando los ovarios dejan de funcionar de forma natural, las hormonas bajan de manera gradual. El cuerpo tiene tiempo de adaptarse.

Si se extraen ambos ovarios antes de la menopausia, la caída es abrupta. Esto puede provocar de forma intensa y rápida:

  • sofocos y sudoraciones
  • baja de libido y sequedad vaginal
  • insomnio, irritabilidad o tristeza
  • mayor riesgo de pérdida de masa ósea a mediano plazo

Justamente porque no es lo mismo, las mujeres con menopausia quirúrgica necesitan un plan específico: tratamiento hormonal cuando no está contraindicado, lubricantes y estrógenos locales, apoyo para el sueño y la salud mental, y controles óseos.

Placer, orgasmo y sensibilidad: lo que la cirugía no toca

Otro mito fuerte: “si me sacan los ovarios no voy a sentir nada”. La anatomía dice otra cosa.

El clítoris, los nervios pélvicos, el suelo pélvico y la respuesta sexual se mantienen. La cirugía no corta el clítoris ni los nervios responsables del orgasmo.

Lo que puede cambiar es la lubricación y, por el contexto emocional, la facilidad para excitarse. Con lubricantes, estrógenos locales y una buena comunicación con la pareja, muchas mujeres refieren orgasmos iguales o incluso mejores, al sentirse libres de dolor o de miedo a ciertas enfermedades.

Peso, piel, pelo y energía: qué sabemos y qué no

En redes abundan relatos de caída del cabello, piel opaca o fatiga extrema tras la ooforectomía. La evidencia es más matizada.

Algunas mujeres notan piel más seca, cambios en el cabello y cansancio, sobre todo si no reciben terapia hormonal. Pero no todos los síntomas que circulan en testimonios virales están respaldados por estudios, ni ocurren en todas.

Lo que sí está claro es que un buen seguimiento —chequeos de hierro, vitamina D, función tiroidea, ajuste de hormonas— permite corregir muchas molestias que se atribuyen automáticamente a “la operación”.

Informarse, preguntar y exigir explicaciones simples y honestas no quita miedo de un día para otro, pero sí devuelve algo clave: la posibilidad de decidir con la mayor cantidad de datos y la menor cantidad de mitos.