10 de septiembre de 2026

Un agujero negro no es “un objeto oscuro” sino una región donde la gravedad curva el espacio-tiempo al extremo. Preguntar qué hay dentro importa porque allí la relatividad general predice su propio límite y obliga a reconciliarla con la mecánica cuántica.

La colisión de dos agujeros negros a inicios de este año ha revelado nuevos hallazgos sobre su naturaleza. Con una masa equivalente a 63 soles, este evento ha permitido confirmar teorías de Einstein y Hawking, expandiendo nuestra comprensión del espacio-tiempo.

GRANADA. Científicos del Instituto de Astrofísica de Andalucía descubrieron que el anillo del agujero negro de la galaxia M87 no es perfectamente circular por la turbulencia del plasma a su alrededor, y no por su velocidad de rotación, como se pensaba hasta ahora.

Los agujeros negros han alimentado tanto la ciencia ficción como la investigación astronómica. Su fuerza gravitacional es tan extrema que ni la luz puede escapar. Pero si una persona cayera en uno: ¿qué pasaría? La ciencia actual ofrece respuestas tan inquietantes como fascinantes.

Científicos descubren las explosiones cósmicas más energéticas jamás vistas, llamadas “transitorios nucleares extremos”, causadas por estrellas desgarradas por agujeros negros. El hallazgo es del Instituto de Astronomía de Hawái y fue publicado en Science Advances.

PEKÍN. Astrónomos chinos descubrieron evidencias de la existencia de agujeros negros de masa intermedia (IMBHs). Con la acumulación continua de datos de Gaia y de estudios espectroscópicos a gran escala como los de LAMOST, esperan descubrir varias estrellas más en un futuro próximo.