12 de marzo de 2026

MIAMI. Paraguay sufrió en 2025 un “retroceso” en la libertad de expresión y de prensa, según el Índice Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). La organización advierte una “retórica gubernamental hostil” contra periodistas y un sistema de control institucional que busca “silenciar la fiscalización ciudadana”.


De acuerdo con el informe “Perspectivas económicas mundiales” del Banco Mundial (BM), la economía de América Latina y el Caribe (ALC) enfrenta el año 2026 en un contexto global marcado por una desaceleración moderada del crecimiento, mayores tensiones comerciales y condiciones financieras que, aunque algo más favorables que en años recientes, aún reflejan un elevado grado de incertidumbre. Tras un desempeño relativamente estable en 2025, la región se encamina a una etapa en la que los desafíos estructurales vuelven a ocupar un lugar central en la agenda económica, al tiempo que surgen oportunidades asociadas a la reorganización del comercio internacional y a la consolidación de la estabilidad macroeconómica en varios países.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) define a la población urbana ocupada en empleos de baja productividad como aquella que trabaja en condiciones caracterizadas por precariedad salarial, inestabilidad laboral y limitada o nula cobertura de seguridad social.

De acuerdo con la reciente publicación de Bloomberg, durante el primer año de la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos, el comportamiento del riesgo país en América Latina y el Caribe (ALC) mostró una dinámica que sorprendió a parte del mercado.

Según los datos más recientes disponibles de 2024–2025, la deuda externa total de América Latina supera los US$ 2 billones y se ha convertido en uno de los principales condicionantes macroeconómicos de la región. Este ranking recorre el mapa de la deuda externa, desde los países que concentran los mayores montos hasta aquellos donde la carga resulta más asfixiante en relación con el tamaño de su economía.